Ingrid Duarte
  •   GRANADA  |
  •  |
  •  |

Con un concierto musical a cargo de la banda del Ejército de Nicaragua iniciaron en la ciudad de Granada las festividades en honor a la Purísima Concepción de María, conocida popularmente como La Conchita de los granadinos.

El concierto que inició a las 4:30 p.m. en la Iglesia Catedral contó con la asistencia de cientos de feligreses, quienes abarrotaron el lugar para observar la tradicional bajada de la imagen de la virgen.

Sin embargo, antes de la actividad central, monseñor Bernardo Hombach, Obispo de la Diócesis de Granada, ofició una misa en acción de gracias a la virgen, por la protección  dada a la ciudad colonial.

Posteriormente, la imagen fue sacada de la Iglesia en una procesión que recorrió la Plaza de la Independencia, pasando por la Calle Atravesada, llegó a la óptica Matamoros, recorrió la zona de la Alcaldía y concluyó, nuevamente, en la Iglesia.

Con esta festividad los granadinos dan inicio al novenario a La Conchita, que se realizará en las diferentes calles de la ciudad, como Cuiscoma, El Arsenal, Inmaculada y Corral, entre otras, partiendo en la Calle Sur Xalteva.

Patrona de los militares

La imagen de la virgen de la Concepción que se venera en Granada tiene el grado de Generala del Ejército de Nicaragua, distinción concedida en 1862 por el gobierno del presidente Tomás Martínez, en ocasión de la celebración de Concordato con la Santa Sede.

Esta solicitud fue hecha al Congreso Nacional tomando en cuenta que cuando los ingleses atacaron la ciudad en 1854, la imagen fue llevada en procesión a todas las trincheras granadinas.

Recorrió las líneas de fuego, y por eso le atribuyen a ella la defensa de la plaza que nunca fue tomada por los ingleses. Además, gracias a ella resistieron con valentía  el ataque del enemigo.

Por eso, en aquella época los militares acostumbraban a celebrar la Purísima y ponían a sus pies una espada en reconocimiento a su grado militar de Generala de los Ejércitos de Nicaragua, festividad que aprovechaban para disparar salvas de artillería y asistir a una misa campal.