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La baja en los precios de los productos principales en la dieta diaria de la población de Masaya aún no llega al Mercado Municipal de esta ciudad.

Cada ocho días están subiendo los precios del arroz, frijoles, azúcar y aceite, a pesar de que se ha informado de la baja en los precios de los combustibles, que por meses ha sido el argumento para elevar los precios de los productos de la dieta nacional.

María Isabel Ruiz, al concluir sus compras se mostró inconforme con lo que pudo comprar. “Con trescientos cincuenta córdobas a la semana garantizaba comida para ocho días; ahora con la misma cantidad solo podemos comer dos días”, dijo Ruiz.

Los pobladores exigen una baja en los productos de primera necesidad. Coincidieron en que deben adquirir lo necesario para tratar de vivir, y desean la oficialización de la baja en los productos básicos lo más pronto posible. “Comeríamos mejor si los precios de la canasta básica bajaran. Esperamos que baje a como están bajando los precios de los combustibles”, indicó Ruiz.

Los vendedores opinan
El comerciante Jorge Fargas Trujillo dijo que los precios no bajan para el minorista porque los mayoristas no los han bajado tampoco.

En la actualidad, la libra de arroz se encuentra a diez, once y doce córdobas; la libra de frijoles a diez, el litro de aceite a treinta y tres, y la libra de azúcar a cinco córdobas con cincuenta centavos. “Muchos distribuidores no igualan sus precios. Eso contribuye a que haya una variedad y se mantenga la tendencia alcista”, dijo Fargas Trujillo.

Otra cosa que mencionó es que con la baja en los precios de los productos básicos los más afectados son los mayoristas que almacenan los productos. “El problema es que ellos compraron caro y no quieren vender barato ahora”, explicó.

Por su lado, Catalina Alemán, otra vendedora de granos básicos, aseguró que las ventas están cada vez más bajas comparadas con años anteriores. “La gente sufre porque cada vez compra menos; y para nosotros los vendedores las ganancias son cada vez menos”, exclamó.

Los vendedores y compradores hacen el llamado a los dirigentes de entidades gubernamentales y asociaciones de consumidores a que denuncien y exijan una mayor regulación de los precios.