•  |
  •  |
  • END

La diversificación de cultivos en pequeñas parcelas de la comunidad La Palmerita, en el municipio de La Paz Centro, jurisdicción de León, proporciona a mujeres de escasos recursos la autosubsistencia familiar y el proceso de comercialización de sus productos en el mercado local.
Desde hace ocho años, alrededor de 150 familias provenientes del norte del país fueron ubicadas en la comunidad La Palmerita, a 25 kilómetros del municipio de La Paz Centro, y han recibido el respaldo de la organización Médicos Internacionales a través del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra, que ha ejecutado proyectos de viviendas, asistencia técnica agropecuaria, instalación de pozos artesanales, construcción de silos para el almacenamiento de granos básicos, entre otros proyectos de desarrollo comunitario.
Las familias campesinas tratan de diversificar sus pequeñas parcelas para lograr el autosostenimiento en toda época del año. La señora María Elisabeth Rivera Molina, de 28 años, habitante de la comunidad La Palmerita, destacó que desde hace ocho años emigró con su familia del norte del país para encontrar mejores condiciones de vida.
“Con la asistencia técnica de promotores agropecuarios que trabajan en la comunidad he cultivado maíz, sorgo, ayote, frijol, rábanos, sandias y pipianes, que contribuyen a la dieta familiar y me facilitan adquirir algunos ingresos que luego son invertidos en la producción agropecuaria”, comentó Rivera Molina, quien tiene bajo su cargo a tres menores de edad.
En busca de mercados
También destacan que a través del respaldo del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra, cuenta con su vivienda, la instalación de un pozo artesanal y el sistema de bombeo.
“La cosecha de chiltomas que establecí en media manzana de terreno será comercializada en el mercado local; implementé el sistema de riego por goteo para que las plantas crezcan sanas y tengan los resultados esperados”, aseguró Francisca Martínez Rivera, productora de la misma comunidad.
Pero también los hombres han demostrado su amor por la tierra y el deseo de sobresalir de la pobreza. El productor de origen matagalpino Hilario Castro Herrera, de 46 años, junto a esposa e hijos cultiva su pequeña parcela de una manzana, sembró maíz, trigo, ayote, pipián, sandía, pepino, chiltoma, malanga, quequisque chino, plátanos y árboles frutales. Así mismo, alquila una propiedad vecina para establecer cultivos de maíz y sorgo.
“Las lluvias que azotaron la región en el mes de octubre provocaron pérdidas incalculables en los distintos cultivos, particularmente en las hortalizas y granos básicos. Produzco la tierra para tener qué darles de comer a toda mi familia, me voy a la huerta, corto pipianes y con una ensaladita almorzamos”, expresó Castro Herrera, quien se encuentra optimista con los resultados de producción de las plantaciones de maíz y sorgo.
Una nueva cultura agrícola
En los próximos quince días, 150 familias asentadas en la comunidad La Palmerita, en La Paz Centro, recibirán silos para el almacenamiento de granos básicos, con una capacidad de 18 quintales. Los silos han sido construidos por mujeres campesinas de la localidad.
“Hemos recibido asistencia técnica y capacitación para la elaboración de silos que servirán para el almacenamiento de granos básicos y el autoconsumo familiar, la crianza del ganado vacuno y aves de corral”, explicó Máxima del Rosario Castillo, líder comarcal de la comunidad La Palmerita.
Josefina Ulloa, coordinadora del Proyecto de Desarrollo Integral BMZ en la comunidad La Palmerita, señaló que con el apoyo de Médicos Internacionales se logró construir una nueva cultura de pequeños agrícolas, que luchan a diario por combatir la extrema pobreza.