•  |
  •  |
  • END

LAS MINAS
Otro año está a punto de finalizar, pero lo que aún no termina en Rosita es el problema de la falta de servicio de agua potable para unas 3 mil familias.

En esta ciudad la crisis del suministro de agua es evidente en los grifos y regaderas, que a falta de uso se están deteriorando, en los recipientes vacíos dentro de las viviendas y en el malestar de sus pobladores con sus autoridades locales.

Agua en Rosita sólo hay gracias a la lluvia, pero ¿qué se hizo aquel proyecto que llevó el Fondo de Inversión Social de Emergencia, FISE, que costó casi 12 millones de córdobas?
Proyecto en abandono
destruido y saqueado
Ese mismo proyecto de succión, tratamiento y distribución, que con bombos y platillos el 24 de mayo de 2005 inauguró el entonces presidente Enrique Bolaños, fue abandonado, destruido y saqueado.

Piezas importantes para su funcionamiento y valoradas en más de 300 mil córdobas terminaron como chatarras en manos negociantes.

Los depósitos y demás piezas que “sobrevivieron” están oxidándose, y el cúmulo de estiércol de ganado podría cubrir en su totalidad lo poco que queda.

Alcaldía con oídos sordos
La alcaldía, a cuyo cargo estaban estas instalaciones y el proyecto, no se declaró ofendida y no le dio importancia al robo, porque ni siquiera se denunció ante la Policía.

Hoy los afectados son sus habitantes, que sufren porque a sus casas no les llega agua.

“Mirá hermano, aquí (en Rosita) el problema del abastecimiento de agua es serio, no existe el servicio, para nosotros sigue siendo un sueño el proyecto de servicio de agua”, dijo en tono acongojado Mario Ernesto Pérez Dávila, en representación de pequeños comerciantes de ropa, calzado y electrodomésticos en esta ciudad.

Prueba de media hora y hasta allí llegó todo
Según el poblador, en Rosita sólo hubo agua durante media hora en tres años, pues fue durante una prueba de bombeo una vez finalizada la construcción del proyecto.

Avizora que la costosa obra pasará a la historia como reflejo de la incapacidad de quienes tenían el compromiso de hacerla funcionar como una empresa de servicio para la ciudadanía, pero administrada por el gobierno local.

Pérez critica la actitud pasiva y hasta considera ineptos a los representantes del gobierno local, “porque no pudieron aprovechar el proyecto de agua”.

Aguas contaminadas
El asunto de este inexistente servicio básico es tan crítico en Rosita, que sus pobladores, para su consumo, tienen que consumir agua de pozos, pero ser ésta una zona rica en minería, suele estar contaminada con materiales pesados.

El grado de contaminación supera el 80%, y su consumo significa una segura enfermedad.

Nueve de diez personas que acuden a los centros de salud manifiestan diarreas y fuertes dolores en sus estómagos, según registros de salud.