•  |
  •  |
  • END

LAS MINAS
¡Basta ya de toda forma de agresión física, sicológica y de abusos sexuales en contra de mujeres adultas y niñas!, exigieron en una marcha unas 300 representantes de víctimas el domingo en Las Minas, donde también se conmemoró, aunque tarde, el Día Internacional contra la Violencia hacia la Mujer (el 25 de noviembre).

Las mujeres organizadas en Las Minas salieron a las calles a expresarse con mantas, pancartas y consignas, que referían, a manera de demanda, el cese definitivo de toda forma de violencia y manifestaciones discriminatorias contra la mujer.

Sensibilidad a jueces
Sus demandas también fueron para el Poder Judicial, para sus operadores, a quienes piden que tengan sensibilidad con las víctimas, sobre todo para que en los procesos penales actúen con firmeza, castigando con la máxima de las penas a violadores, mutiladores, maltratadores, apaleadores y acosadores de mujeres.

Sobre esto hubo lágrimas, como las de Emilia Zelaya, del Movimiento “Nora Astorga”, en Rosita, que convirtió su llanto en ira, al conocerse que violadores y asesinos de mujeres se burlan de ellas y de la sociedad misma cuando recobran la libertad bajo cuestionadas formas jurídicas.

Asesinos libres
En la zona de Las Minas, exactamente en el empalme hacia Alamikamba, pero en jurisdicción de Rosita, el crimen contra Felipa del Carmen Loáisiga Suárez, de 49 años, violada y asesinada con saña el seis de julio de 2008 por dos vecinos, que luego de saciar sus instintos bestiales, le desprendieron a mordiscos sus vellos púbicos y seguidamente le desfiguraron el cráneo y el rostro con una piedra, es uno de los que ha causado mayor indignación.

Sistema judicial cuestionado
La razón es que además de abominar ese acto salvaje, sobran motivos para cuestionar el sistema judicial y manifestar su repudio, pues en este caso, uno de los dos señalados, Neftalí Amador Zamora, de 19 años, capturado, pero además confeso del atroz asesinato, recobró su libertad tres meses después, a falta de pruebas, por lo que regresó tranquilamente a su casa, lo que causa temor entre las mujeres del lugar.

El otro involucrado, Antonio Maldonado Polanco, de 30 años, huyó hacia Matiguás, Matagalpa, donde se le ve con frecuencia y aún no ha sido detenido.

El caso de Lidia
Lidia Martínez, de 18 años y originaria de Coperna, en Siuna, el Día del Amor y la Amistad --14 de febrero de 2008--, en vez de recibir de su marido, Evin Dormus Mejía, una flor, un beso sincero o por lo menos unas palabras cariñosas, lo que recibió fue una descarga de furia, todo por celos.

Este endemoniado le cercenó a filazos ambos brazos, le provocó múltiples y graves heridas cortantes en la cabeza, al intentar decapitarla. Los machetazos le lesionaron los hombros, cara, estómago y las piernas.

Lidia milagrosamente se salvó. Ella es el vivo reflejo de la cultura violenta, no sólo de Las Minas, sino de todo el país y de todos sus estratos sociales.

El culpable ha estado más fuera de la cárcel que dentro de ella, haciéndose el loco.

Violador de niña
se siente libre
Las mujeres de Siuna, Rosita y Bonanza, que conmemoraron en sus municipios el Día Internacional contra la Violencia, mencionaron el caso de una niña de cinco años de Rosita, que el mes pasado fue violada por su cuñado, de unos 35 años, caso que se dio a conocer en su momento.

Esperan las féminas que al acusado le caiga todo el peso de la ley, aunque el tipo insiste con seguridad en que pronto saldrá libre.

Preocupación
Estos tres típicos casos, de un poco más de 600 registrados en contra de mujeres en esta zona, es motivo de una honda preocupación y de reflexión en torno a buscar formas de detener esta “pandemia”.

Una de las maneras es la campaña de sensibilización para que entre la pareja y la familia prevalezca el respeto, la armonía, la igualdad, la solidaridad y el amor.

Incluye a quienes discriminan a las mujeres por su condición de género, raza, posición económica, religión o ideología política.

Una de esas formas discriminatorias se observa en los trabajos de recepción o de limpieza, que necesariamente siempre son ocupados por mujeres, apuntó Arely García Padilla.

Las organizaciones de féminas en Las Minas aprovecharon su marcha y concentración para reclamar espacios de administración de los asuntos públicos y privados a las futuras autoridades de los gobiernos locales y a los empresarios.