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La Asociación Nazaret, de San Rafael del Norte, se hizo presente en esta Navidad al Hogar de Ancianos San Vicente de Paul, de la ciudad de Jinotega, para solidarizase con los más de 50 viejecitos que son albergados en este centro, y llevarles alegría.

Loa protagonistas de esta alegría y solidaridad fueron 65 de los 245 niños, jóvenes y adolescentes que son beneficiados con el proyecto Adopción a Distancia, que ejecuta la Asociación Nazaret a través franciscanos italianos.

En un gesto de humanidad, los niños, jóvenes y adolescentes llegaron cada uno con un paquete que contenía productos de uso personal y alimentos, para ayudar al centro que, como bien se sabe, atraviesa por una difícil situación económica.


Ancianos abandonados
En el centro, el 99 por ciento de estos viejitos han sido abandonados por sus familiares, y para su manutención el gobierno les otorga una subvención económica que apenas les alcanza para el pago de los servicios básicos y planilla del personal.

Es por eso que los responsables de la Asociación, a cargo del franciscano Domingo Pepe, superior de la orden franciscana de la parroquia de San Rafael del Norte, y el gestor directo del proyecto Adopción a Distancia, quisieron motivar a los niños a solidarizarse con los problemas del hogar, y haciendo uso de ese espíritu de amor, los viejitos vivieron momentos de alegría y disfrutaron con las intervenciones artísticas de los niños, que bailaron, cantaron y quebraron hasta piñatas con los viejitos.


Adopción a Distancia
“En este proyecto Adopción a Distancia, además de beneficiar a los niños con becas para que estudien, ellos son capacitados en diversos temas, pero sin obviar los principios religiosos y humanos”, dijo el franciscano.

La responsable del hogar, Nubia Ruiz, agradeció el gesto de la Asociación Nazaret, y dijo que las más beneficiadas con la actividad fueron las personas de la tercera de edad, quienes viven momentos de alegría cuando son visitados por personas que contribuyen a su bienestar.