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Para muchos jóvenes del municipio de Chinandega, el 2008 les dio una oportunidad en sus vidas. A un mes de culminar el año anterior, coronaron sus estudios técnicos en diversas áreas y recibieron con orgullo sus respectivos diplomas, como resultado de su esfuerzo y anhelos de superación.

Entre estos jóvenes, 16 son familiares de socios de la Cuenta Reto del Milenio (CRM)-Nicaragua, que les apoyó en el transcurso de su preparación para graduarse como técnicos en contabilidad básica.

“La cuenta les costeó gastos de transporte y alimentación durante los días que viajaron al centro de enseñanza ubicado en Chichigalpa, para que formaran parte del Programa de Desarrollo de Competencias Laborales en Nicaragua (DCL-Nic.) promovida por el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) con el patrocinio de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude)”, dijo Anabel García, comunicadora rural para Chinandega Sur de la CRM.

“Aprovecharé la oportunidad para ayudar a mi comunidad, era la idea que tenía a inicio del curso el bachiller Pedro Antonio Escorcia Mairena, de 20 años, hijo del productor de plátano Antonio Escorcia, del poblado de Tonalá jurisdicción de Puerto Morazán.

Este joven se bachilleró hace dos años. Sin embargo, debido a limitaciones económicas no pudo continuar preparándose académicamente.

A buscar empleo
Hoy al igual que su compañero, Daniel Rivera Zepeda, originario del municipio de Corinto, tiene su diploma. Ambos se proponen una nueva meta, encontrar un empleo y poner en práctica los conocimientos adquiridos para ayudar económicamente a sus padres. “Agradezco el apoyo, ahora tengo mi cartón. Me bachilleré en el 2004, ingresé a la universidad pero no continué por falta de recursos”, indicó Daniel, sobrino de Enrique Zepeda, pescador artesanal y socio de la CRM.

La Cuenta es parte del grupo aliado del Programa DCL, que invierte en capital humano, principalmente en jóvenes de ambos sexos, para elevar el nivel de calificación laboral a través de preparación técnica que les permita mayores alternativas de trabajo. El año pasado fueron capacitados más de mil jóvenes originarios de los departamentos de Chinandega y Masaya.