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Tal como se esperaba, el martes 13 se realizó la audiencia preliminar en la que el Ministerio Público acusó al campesino Fernando Rojas Rodríguez por el supuesto delito de hurto con abuso de confianza en perjuicio del diputado del Partido Liberal Constitucionalista, Francisco Sacasa Urcuyo.

La audiencia se realizó la mañana del martes en la sala de ortopedia del Hospital Regional de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), donde Rojas convalece tras haber sido balaceado –según él-, por el diputado Sacasa y sus escoltas.

En su libelo acusatorio el fiscal auxiliar de la RAAS, Boanerges Fornos relata que en marzo de 2008 Francisco Sacasa contrató a Fernando Rojas para que le cuidara su finca pero el 21 de mayo del mismo año el acusado se apoderó ilegítimamente y sin consentimiento de una escopeta propiedad de Sacasa valorada en 400 dólares.

Sin embargo, los únicos elementos de convicción presentados por Fornos son las declaraciones testimoniales del diputado Sacasa, de Maritza y Guadalupe García (hermanos), además de la factura de compra del arma y su respectivo documento de portación extendido por la policía. Por ningún lado aparece el informe pericial de la policía que corrobore el supuesto hurto ni el allanamiento de rigor en el domicilio del acusado para tratar de encontrar el “cuerpo del delito”.

Sin embargo, el juez suplente de audiencias de Bluefields, Avelino Gutiérrez Cordero, admitió la acusación argumentando que cumplía con todos los requisitos de ley, programó la audiencia preliminar para el lunes 19 de enero y le aplicó la medida cautelar de prisión preventiva tal como lo solicitara el fiscal Fornos.

Suspicacias
Fernando Rojas reaccionó sorprendido por la rapidez con que actúan el Ministerio Público y los jueces de Bluefields cuando se trata de defender los intereses del diputado Francisco Sacasa.

“Sacasa es un mentiroso; yo no le he robado nada, lo cierto es que el diputado más bien quiere robarme mi finca y por eso inventa que yo le robé un arma”, indicó Rojas.

Al mismo tiempo se preguntó ¿si había orden de captura en contra mía desde junio del año pasado, por qué no la ejecutó la Policía cuando llegó a apresar a seis campesinos a los que también el diputado Sacasa les está quitando sus tierras?
Rojas calificó como sinvergüenzas a los fiscales y jueces que le hacen el juego al diputado Sacasa. “No pienso lo mismo de todos los policías porque algunos son honestos, otros no, y muestra de ello es que algunos me alertaron que desde el año pasado Sacasa les había pedido que me mataran porque él quería quedarse con mis tierras”, aclaró el acusado.

Fernando Rojas aún permanecerá hospitalizado con custodia policial esperando que lo operen para extraerle la bala que tiene alojada en la rodilla derecha desde el lunes 5 de enero cuando según él fue agredido a tiros por el diputado Sacasa y sus escoltas.

Mutismo
En reiteradas ocasiones, este corresponsal y otros periodistas, han intentado infructuosamente, entrevistar a los principales jefes de la policía de la RAAS, para que aclaren la situación con relación a los graves señalamientos que hace Fernando Rojas, quien apunta a Sacasa como la persona que mandó a echar unas  100 reses en su cultivo de maíz para que lo dañaran y también envió a sus escoltas a quemarle su casa después que intentaron matarlo.

La negativa de la jefatura policial de la RAAS a pronunciarse sobre este caso sólo da fuerza a la queja de decenas de campesinos de la comarca Caño Negro que señalan a la policía, Ministerio Público y algunos jueces, como cómplices del diputado Sacasa en la campaña de terror que supuestamente ha desatado en contra de familias enteras a las que está despojando de sus tierras.

Un investigador policial que solicitó anonimato, reveló a El Nuevo Diario que efectivamente se logró encontrar casquillos de fusiles AK y de pistola calibre # 45 en el lugar donde balacearon a Fernando Rojas.

“También se comprobó el daño causado a la milpa de este campesino, lo mismo que la quema de su casa. Todos los testigos apuntan al diputado Sacasa y sus escoltas como autores de este vandalismo; el expediente sobre este caso es contundente, ya veremos qué hace el Ministerio Público con él”, afirmó el investigador.

Acoso a periodistas
Un militante del PLC de Bluefields que omitió su nombre por temor a represalias, reveló que el diputado Francisco Sacasa está sulfurado porque este caso a trascendido en los medios de comunicación y por lo tanto está decidido a invertir una fuerte cantidad de dinero (dólares USA), para silenciar periodistas por la vía de halagos, soborno y en última instancia chantaje.

El informante señala que para el corresponsal de El Nuevo Diario en la RAAS, Heberto Jarquín Manzanares, algunos seguidores de Sacasa sólo contemplan una medida punitiva radical, pero no han determinado de qué tipo.