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CIUDAD ANTIGUA

“Visite usted Ciudad Antigua. Allí encontrará recuerdos del pasado: Ornamentos antiguos que ya se deshacen por la acción del tiempo, libros bautismales de más de 200 años de existencia, piedras de las que tenían las mochetas de las casas destruidas por los piratas e indios
‘infieles’ en 1654”, es la invitación que con una perenne vigencia dejó monseñor Nicolás Antonio Madrigal (q.e.p.d) a los turistas nacionales y extranjeros y que se lee en “Eco de Segovia”, un escrito dominical que acostumbraba entregar a la feligresía.

Éstos y otros objetos de valor histórico se exponen en el pequeño museo que el religioso creó en esta antigua ciudad asentada por los colonizadores españoles en el año l611, después de realizar excavaciones arqueológicas que el religioso dirigió, y que permitió redescubrir lo que era la trama urbana de más de 20 manzanas hasta 1654, cuando piratas ingleses que la invadieron la incendiaron totalmente.

Visitar esta antigua ciudad, tercera fundada en Nicaragua por los colonizadores españoles, no sólo lleva al visitante a repasar las huellas de la historia, y que fluidamente narra don Roque Toledo, historiador nato de la localidad, describiendo el significado de cada objeto celosamente conservado.

Por sí solo, el pueblo es
el mismo de hace años
El pequeño pueblo de menos de 2 mil habitantes estuvo de fiestas patronales dedicadas al Señor de Los Milagros del 18 al 20 de enero. Es la imagen más venerada por los segovianos y que antaño miles de feligreses caminaban a pie desde los diferentes municipios como forma de “pagar promesas” y dejaban un amuleto o figurilla como testimonio de fe por haber recibido el supuesto favor.

Las festividades de tres días son eminentemente religiosas y el centro de congregación es el vetusto templo con paredes de piedra y ladrillo y techo de prieto tejado; una de las tejas se expone por tener marcado el año 1678, algo que sin pensar pudo haberlo hecho el alfarero, por lo que supone que en esa fecha se finalizó la construcción después de ser destruido por la invasión pirática, que personalmente dirigió el filibustero galés Henry Morgan.

Miles de devotos se concentran aquí para alcanzar la sanación física y espiritual con el padre Santiago Aguirre. El Gabinete Departamental de Turismo, GDT, y las autoridades municipales desean que los feligreses de otras partes de Nicaragua también permanezcan un tiempo más para que puedan conocer la historia de la ciudad y apreciar los objetos antiguos.

Con la finalidad de fomentar el turismo sacro, el Proyecto Ruta del Café, que financia el Gran Ducado de Luxemburgo en 5 departamentos del Norte del país, se remodela el parque central con un muro perimetral de estilo colonial y se erige un amplio quiosco para que sirva de descanso a los visitantes.


Museo que revela
costumbres antiguas
Con Eco Segovia, Monseñor Madrigal, quien fue párroco de Ocotal de 1925 a 1977, invitaba al turista para que visitara esta población y apreciara las antigüedades que todavía se exponen y que revelan una retrospectiva de lo que fue este lugar, y las vicisitudes que atravesaban los españoles y misioneros católicos.

“Visite usted a la Ciudad Antigua, allí va a encontrar las sillas que se usaban en aquel entonces, las parihuelas en que acostumbraban llevar los cadáveres a la sepultura, el púlpito colonial del Siglo XVII; un candilito de barro que se llenaba con aceite sacado de mantequilla, residuos de cerámica, idolitos que adoraban los indios xicaques…” insistía el recordado guía espiritual en sus escritos, que destaca a títulos grandes.

Hay misales en latín, imágenes de más de 400 años en sus nichos originales, y hasta una moneda que como proyecto tenía el General Augusto C. Sandino implementar en Las Segovias, y otra de los tiempos coloniales.

Los lugareños son hospitalarios y pacíficos; ya existen servicios de comidería y un agradable lugar para saborear un platillo de comida, sentado en sofás forrados de grama verde y rodeados de estatuas imitadas de las que esculpían los aborígenes.

La antigua ciudad dista a unos 30 kilómetros al oriente de Ocotal, en la mayor parte se transita por una carretera adoquinada, y cuenta además con la cobertura de telefonía móvil.