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El mal olor y el mosquero que llegan a las casas aledañas al vertedero municipal de Masaya, son insoportables para los pobladores de ese lugar.

Según los habitantes, ellos no pueden comer tranquilos porque las moscas no los dejan, el mal olor también es insoportable y a veces la comida hasta la tienen que botar.

Manifestaron que hay medios para que los de la alcaldía les dén mantenimiento, y hasta cuando hay quemas se aparecen el alcalde, el vicealcalde, los ingenieros, pero ahorita con esta situación ni se les ve la cara.

No compactan

“Lo único que saben decir que van a mandar máquinas, alquilan las máquinas pero la basura la dejan regada y no le echan material encima que es la tierra, no la tapan”, expresó Aura Lila Palacios, habitante del lugar.

Hace un año hubo un incendio en el vertedero y fue la última vez que se le dio tratamiento.

Debido a la abundancia de moscas, Palacios agregó que toda su familia se enferma constantemente del estómago, y que los niños pequeños padecen de diarreas.

Nadie presta oídos

También dijo que ya están cansados de poner las quejas en el Minsa, la alcaldía, la radio, y otros medios de difusión, sin que se les haga caso, y que si ella tuviera adonde irse, ya lo hubiera hecho.

“También hemos ido al Minsa, pero nadie nos hace caso, y el alcalde lo único que sabe decir es que le van a dar mantenimiento a su debido tiempo, pero no hay respuesta y las máquinas que hay no sirven, y si las reparan sólo trabajan dos horas y después se vuelven a descomponer”, indicó Aura Lila.

Los vecinos aledaños al vertedero insisten en que cierre o se inicie el tratamiento del manejo de desechos sólidos en ese lugar.

Panadero tuvo que
cerrar el negocio
Al igual que doña Aura Lila también está don Jacinto Jiménez, un panadero que debido al problema de las moscas tuvo que cerrar su negocio, porque ya nadie le estaba comprando su producto.

Los pobladores de ese lugar no sólo sufren del mal olor y de la plaga de moscas, sino también padecen de infecciones en la piel, la cual la sufren tanto adultos como niños.

Por su parte, el Minsa, tras recibir muchas quejas de la población en una reunión acordó dar un plazo a las autoridades municipales para reparar las maquinarias y si no cumplen se les tendrá que aplicar una multa como lo indica el código sanitario y las leyes ambientales del país.

Bomba de tiempo

También el especialista en manejo de desechos sólidos de Alemania, Michael Huhn, explicó que situaciones como éstas, son una bomba de tiempo, porque al no dársele mantenimiento al vertedero y no tapar con tierra, especialmente la basura orgánica, en su interior alcanza temperaturas de más de cien grados, que provocan una autocombustión y es ahí donde se produce el incendio.