•  |
  •  |
  • END

Chinandega

Con el propósito de preservar los recursos marinos, la Asociación Nicaragüense de Acuicultores, que aglutina a empresas camaroneras que manejan siete mil hectáreas de camarón, y El Centro de Investigación de Ecosistemas Acuáticos (Cidea) presentaron a representantes de sectores productivos de los departamentos de León y Chinandega, el estudio físico, químico y bacteriológico del Estero Real, ubicado en el extremo noroeste de Nicaragua, en el departamento de Chinandega.

El referido río, de 137 kilómetros, pertenece al gran sistema ecuatorino denominado Golfo de Fonseca, compartido por Nicaragua, El Salvador y Honduras. Las cuencas de los ríos Negro, Estero Real y Volcán Cosigüina drenan sus aguas en el Océano Pacífico.

El Estero Real posee humedales de importancia internacional con diferentes hábitat de aves migratorias, manglares y algas que sirven de alimento a los camarones.

En 1990 se produce el crecimiento de granjas camaroneras, cuatro años después se da el ordenamiento de la camaronicultura, y en 1995 se hace el primer monitoreo de parte del entonces Ministerio de la Pesca (Medepesca).

Estudio de 2001 a 2008

El Cidea identificó cambios de comportamiento de los parámetros en los últimos ocho años en el Estero Real. Esto fue mediante la toma de muestras de agua cada mes en 14 puntos y dos en esteros secundarios (Torrecillas y Perejiles).

Funcionarios de esa institución de la Universidad Centroamérica (UCA) realizaron fermentación de las muestras de agua en tubos múltiples en un laboratorio.

Los resultados del estudio indican cambios considerables en algunos parámetros estudiados; los sólidos sedimentables y sólidos suspendidos se registran por encima de los niveles permitidos con respecto a las referencias de acuicultura, principalmente en la parte media del Estero Real.

El fosfuro total y el nitrógeno han incrementado en los últimos tres años, lo cual indica un enriquecimiento de las aguas. La pureza y la alcalinidad total presentan valores altos con respecto a los rangos óptimos de acuicultura, lo cual indica un aporte significativo de sustancias alcalinas.

El análisis revela que el nivel de oxígeno disuelto y la clorofila se presentan en bajas concentraciones. Hay una diferencia de concentraciones totales y fecales entre las temporadas de invierno (aumentan) y verano (disminuyen) en el Estero Real.

Incrementa contaminación orgánica

Añade el estudio que se observa una tendencia al aumento en los niveles de coliformes totales y fecales en algunos puntos del río, cuyas causas de contaminación orgánica pueden deberse a las escorrentías provenientes de granjas ganaderas, porcinas y avícolas, así como a la materia orgánica de los pobladores de la zona.

“Los puntos que registraron el mayor número de muestras que sobrepasaron los niveles permisibles de coliformes fecales fueron Puerto Morazán y Cooprocam. El punto donde más se detectó la bacteria salmonella SPP fue Perejiles. Los resultados de Vibrio Cólera fueron negativos”, afirma el estudio.

Camaroneros reforestan y usan manual de buenas prácticas

El director del Cidea aseguró que este año comenzarán un proyecto de manejo sostenible con mujeres extractoras de conchas negras, financiado por la Unión Europea.

Resaltó las buenas prácticas de manejo del cultivo de camarón, y a partir de marzo capacitarán a 35 cooperativas camaroneras en granjas del municipio de Puerto Morazán acerca de ese tema y sobre responsabilidad empresarial y ambiental.

Recomendaciones

Carlos Rivas Leclair, Director del Departamento de Estudios Ambientales y Agrarios y Director del Centro de Investigación de Ecosistemas Acuáticos de la UCA, expresó que las alcaldías, gobierno central, empresas camaroneras y los sectores productivos de la caña de azúcar, maní, ajonjolí, granos básicos, entre otros, deben preservar la cuenca del Estero Real, y aunque los datos del estudio no son alarmantes, a su juicio es una campanada de alerta acerca del futuro del río, el cual se ha sedimentado, lo que ha afectado la calidad del agua.

“La sedimentación se debe al mal manejo de los suelos desde los últimos 50 años, cuando se estableció el cultivo del algodón en el Occidente del país. Eran zonas de bosques y árboles frutales suplantados por la siembra de la “mota blanca”; los suelos quedaron desprovistos. Hay una presión fuerte sobre el ecosistema del mangle desde el establecimiento de las bananeras que usaban como “pie de amigo” la vara de mangle, la construcción de ranchos y la utilización de la leña para convertirla en carbón vegetal”, expresó el funcionario.

Recomendó el trabajo conjunto de alcaldías, gobierno central, entre otras instituciones, que permita la creación de una política sanitaria relacionada al tratamiento de los desechos sólidos y líquidos de los núcleos poblacionales más pobres ubicados en la cuenca del Estero Real.

Además, medidas de conservación de suelos en la industria agrícola, la creación de un comité interinstitucional representado por los Ministerios de Agricultura y Forestal, Ambiente y Recursos Naturales, gobiernos locales, alcaldías de El Viejo y Puerto Morazán, universidades y sociedad civil en general, para continuar este estudio y presentarlo dentro de dos años.

“El Estero Real se contamina de diversas formas, no puede responsabilizarse únicamente a las camaroneras, debido a que éstas sólo en el 7.8 por ciento afectan de forma directa al manglar. A través del estudio detectamos que eran las bananeras las tumbas de los bosques y la presión fuerte que existió desde hace muchos años sobre ese ecosistema de mangles para caminos, leña, carbón vegetal, ranchos, entre otros”, reiteró Rivas Leclair.