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El pasado fin de semana en el auditorio del refugio de vida silvestre Río Escalante-Chacocente, se realizó un encuentro donde participaron habitantes de las comunidades aledañas a este exhuberante lugar, asimismo ministerios, organismos no gubernamentales e inversionistas extranjeros, a quienes se les presentó el plan de manejo de conservación y protección de la reserva con el objetivo de promover el ecoturismo de manera responsable y contribuir con la flora y fauna de Nicaragua.

Por su parte, Juana Sandoval Argeñal, Directora general del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, expresó a END que “el propósito es reunir a los pobladores de La Chota, Aguas Calientes, Río Escalante, El Astillero, para buscar alternativas que promuevan el desarrollo ecoturístico del refugio silvestre, ya que la playa de Chacocente es privilegiada por ser visitada por más de cincuenta mil tortugas anualmente entre ellas la carey, paslama, tora y toritas”, acotó la funcionaria.

Sandoval Argeñal también señaló que más de 50 mujeres de la zona están integradas en una cooperativa en donde confeccionan bolsos, gorras, sombreros y fajas de los desperdicios plásticos que reciclan en la costa, lo que trae consigo la protección de la vida silvestre de Chacocente, además de generar ingresos en beneficio de sus propias familias.

¿Cómo llegar?

Para poder llegar a este maravilloso paraíso, donde se observa uno de los mejores espectáculos con el arribo de miles de tortugas marinas que llegan en temporadas a depositar los huevos, para luego darse el nacimiento de los tortuguillos que son devueltos al mar, se tiene que recorrer un poco más de 60 kilómetros desde el municipio de Santa Teresa entre caminos pedregosos, pendientes y riachuelos, además de áreas de bosque tropical seco que bordea la ruta a esta playa, una de las ocho de mayor importancia que hay en el mundo donde arriban las tortugas.

El refugio Río Escalante-Chacocente, es uno de los tres que existen en Nicaragua, que fue decretado como área protegida a través de un decreto presidencial publicado en agosto de 1983.

Chacocente está ubicado en la parte sur del Pacífico de Nicaragua, compartiendo el departamento de Carazo que posee un 90% de la totalidad y la diferencia colinda con Rivas.

Este paraíso tiene una extensión de 46.45 kilómetros cuadrados de los cuales 12.5, son costas marinas compuestas de playas arenosas en donde se presenta la anidación masiva de los anfibios.

Mientras tanto, Maura Martha Zeas, Coordinadora del proyecto Zonas Costeras (FFI), manifestó: “echar a andar el plan de manejo del refugio es coordinar una activa participación y acuerdos entre los diferentes actores de la zona así como proteger y conservar los recursos naturales dentro y fuera del mismo”.

Yeffer Cruz, Coordinador del refugio vida silvestre, exteriorizó a END que “en esta época solamente tenemos las tortugas solitarias que son las que llegan esporádicamente a depositar sus huevos para que posteriormente nazcan los tortuguillos”, afirmó el coordinador del programa de protección.

Costo del ingreso

Es importante mencionar que para poder observar las próximas arribadas de Tortugas, las tarifas se cotizan en C$100 córdobas para los turistas extranjeros, C$50 córdobas para los visitantes nacionales y C$25 córdobas para los estudiantes de los diferentes colegios del país. Los ingresos recaudados en las entradas de los turistas son invertidas en mantenimiento de las instalaciones, pago de los guardaparques, reparación y combustible de los vehículos, según fuentes de Marena.

Finalmente, de los 12.5 kilómetros de costa, solamente un kilómetro y medio dividido en 15 tramos es lo que se está protegiendo para preservar y conservar las tortugas marinas que se espera que en esta temporada sea de 600 mil tortuguillos.

Al regresar después de esta experiencia inolvidable de conocer otra parte turística de nuestra Nicaragua, logramos observar que en un 60% de los terrenos aledaños al Río Escalante , Chacocente y El Astillero son propiedad de norteamericanos y europeos que han comprado la manzana de tierra hasta en 300 dólares, debido a la falta de recursos económicos en estas familias pertenecientes a las comunidades rurales de Santa Teresa.