Leoncio Vanegas
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OCOTAL

Mientras las llamas han convertido en carbón y cenizas mil 600 hectáreas de bosques y pastizales en cuatro municipios neosegovianos, brigadistas civiles y militares esperan desde el domingo, la llegada de otras columnas de fuego desde territorio hondureño, colindante con Santa María y San Fernando.

“Aprovechamos una reunión con los alcaldes del hermanamiento binacional (realizada en Ocotal), donde estaba el jefe policial (de El Paraíso, Honduras) para ver de qué manera logran mitigar el fuego para que no afecte nuestro territorio”, declaró Luvian Zelaya, delegada departamental del Instituto Nacional Forestal, Inafor.

Calificó que “la Semana Santa fue de fuego”, en la que se consumieron mil 360 hectáreas, de las que 960 pertenecen sólo al territorio de Macuelizo. De acuerdo a la problemática descrita por la funcionaria forestal, el dolor de cabeza para las autoridades y pobladores preocupados por el deterioro ambiental, ha sido este municipio.

Hay mala intención

Zelaya indicó que 110 brigadistas voluntarios, soldados del Ejército y técnicos de las instituciones competentes, se han esforzado hasta el domingo último para contener el fuego, pero por otros puntos aparecen nuevos focos. “Parece que son personas mal intencionadas las que han provocado los incendios”, sospechó.

Agregó que han solicitado a la Policía una investigación rápida en las comarcas afectadas para identificar y enjuiciar a las personas que se les encuentre responsabilidad en los siniestros, principalmente en Los Caliguates, Limoncillos, El Junquillo, Apapuerta, Las Joyas. “La población está dispuesta a apoyar en la investigación, a fin de sancionar a quienes resulten culpables”, señaló Zelaya.

En el combate de los incendios se han visto involucradas hasta mujeres, desesperadas por salvar la poca vegetación existente y proteger las fuentes de agua.

Santa María, San Fernando y Jalapa son los demás territorios que han registrado otros incendios forestales, pero en menor escala. Los bosques “chamuscados” son pinares en distintos niveles de desarrollo y otra de foresta latifoliada.

Culpan a busca mieles

Tanto las autoridades locales como departamentales, lamentan el incendio que devoró 570 hectáreas de bosque, en parte pinares en regeneración, en el cerro El Copetudo, en Macuelizo. Según Zelaya, la propiedad más afectada en este sitio es la del sueco Ander Brigcon, además de los señores Ramón Espinoza, Adolfo Ordóñez, Ronmel Cerna, Víctor Moncada, y Josefa Espinoza.

Tanto la Alcaldía, Inafor, Marena como dueños de bosques, han cooperado con raciones alimenticias para los voluntarios “apagafuegos”, así como en medios de movilización y herramientas de campo.

Las autoridades también señalan como causantes de igniciones a los “jicoteros” o busca miel de abeja en los bosques, así como a los campesinos que realizan quemas agrícolas sin las debidas medidas de control.

“Vamos a planificar un plan de sensibilización en los municipios con mayores incendios recurrentes, en donde se logre involucrar a toda la población para capacitarla en la prevención y conservación del recurso forestal”, propuso la funcionaria de Inafor.