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JALAPA
Con cero quemas y cero labranza gana el productor y gana la tierra. Es el concepto que la microfinanciera Fondo Nicaragüense para el Desarrollo Comunitario (Prestanic) promueve desde hace un par de años entre el campesinado de los municipios de Quilalí, Jícaro y este fértil valle.

Deybin Peralta Rodríguez, técnico encargado del proyecto, dijo que se ya han anotado en la iniciativa 85 productores, convencidos de que el antiguo método de sembrar granos básicos (al espeque) les deja un sustancioso margen de ganancias por la reducción de costos si se compara con el uso de instrumentos convencionales como el arado a bueyes o el romploneado con tractor.

Prestanic importa de Brasil el equipo de uso manual, popularmente llamado aquí como “matraca”, que tiene la forma de una tijera, y se vende a los beneficiarios del proyecto a 80 dólares; a los particulares a 83. En cada toque una punta deposita la semilla y la otra el fertilizante. Y la labor es realizada por un solo hombre.

“El costo de una manzana de maíz cultivada con tractor o bueyes es de 12 mil 800 córdobas, mientras que con labranza cero es de 4 mil 800”, precisó.

Hay resistencia al cambio, pero…

El rendimiento productivo de maíz con el sistema mecanizado es mayor en cinco o diez quintales, aún así no logra superar el ahorro o las ganancias con el de labranza cero.

Peralta reconoce que ha sido difícil convencer al campesinado de las ventajas del sistema a espeque, “pero hemos logrado que unos productores aumenten su área, después de experimentar el sistema en media manzana”.

Otra ventaja que empieza a ser reconocida por los labriegos es la conservación del suelo agrícola, pues a éste no se le voltea ni se le extrae microorganismos benéficos para el crecimiento de las plantas; tampoco se expone la capa a la erosión eólica o a los arrastres por correntías invernales.

“Además, nosotros le damos al productor el frijol de terciopelo para que lo siembre en la ‘época muerta’ para proteger la tierra e introducirle nitrógeno y abono orgánico”, añadió. El último miércoles en la comarca Las Uvas, jurisdicción de este municipio, los campesinos que han adoptado este sistema ecológico se reunieron para una convivencia social y compartir las experiencias y aprendizajes sobre el cultivo de granos básicos.

En el evento, las empresas distribuidoras de semillas Cristiani Burkan y Formica otorgaron premios a productores que ganaron en las competiciones de demostración “a quien siembra más rápido con la matraca”. Peralta proyectó para este año un rendimiento de un 30 por ciento en el cultivo de maíz, en las parcelas que utilizan este modelo que fomenta su institución.