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Bluefields

El lunes 01 de junio inició el período de pesca de camarones y langostas en el Mar Caribe nicaragüense tras concluir la veda de ambas especies que fue de dos meses para la primera especie y tres para la segunda.

Según José Chang, Presidente de la Asociación de Marinos y Capitanes Unidos de la Costa Atlántica (Acmuca), unos 10 barcos del consorcio estadounidense Gulf King’s y 11 de la empresa coreana Conicsa, zarparán en busca del apetecido camarón.

“Más de 100 trabajadores del mar tendrán empleo en la captura del camarón, pero esperamos que más adelante Gulf King’s pueda enviar a pescar otros 20 barcos para mejorar las opciones de trabajo de los afiliados de Acmuca.

Desvalijados

El viernes 22 de mayo se dieron cita unos 300 capitanes y marineros afiliados a Acmuca en la asamblea anual del gremio, y entre las principales inquietudes esgrimidas por estos ‘lobos del mar’ con relación a Gulf King’s, se cuentan las pésimas condiciones laborales, la impuntualidad en el pago de las faenas de pesca y la mora con el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.

“Durante 11 años Gula King’s se ha robado nuestras cotizaciones para el INSS. La jornada de trabajo del marino es pesada y nos dan de comer patas de pollo y arroz quebrado apto para alimentar cerdos”, denunció el marinero Leo Borges.

Mientras que el capitán de barco Carlos López, exigió trabajo estable y mejores condiciones laborales. No queremos esperar y esperar días y hasta meses para que nos paguen nuestra faena de captura de camarones”, demandó.

“Mano pachona”

En plena asamblea de Acmuca, el asesor de la asociación, René Bonilla, reconoció que Gulf King’s ha jugado con el hambre de los trabajadores. “En una ocasión, por gestiones ante el gobierno, Caruna (Caja Rural Nacional) le prestó 4 millones de córdobas a esa empresa para que le pagara el salario a sus empleados”, enfatizó.

Un marinero que omitió su nombre dijo que si el gobierno quiere contribuir a solucionar la problemática del gremio sería mejor que los financie directamente a ellos para convertirse en pescadores artesanales. “No entiendo porqué se empeñan en oxigenar a un cadáver como lo es Gulf King’s y su flota que está en ruinas”, comentó.

Bonilla explicó “con relación a la problemática del Seguro Social, el INSS llegó a Bluefields en 1983. Tenemos casos de compañeros que dieron lo mejor de su vida hasta por 40 años en la pesca y ahora tienen 8, 9 y 10 meses de estar tramitando su jubilación como es el caso de Héctor Montoya que cotizó desde 1965”, indicó.

Con respecto a las inquietudes de los capitanes y marineros, José Chang, informó que ya se reunieron con los directivos de Gulf King’s “y ellos se comprometieron a mejorar las condiciones laborales, pagar puntualmente a los trabajadores y ponerse al día con el INSS; incluso fumigaron los barcos antes de zarpar hacia las áreas de pesca”, explicó.

Chang informó que –a través del Ministerio de la Familia-, el gobierno desembolsó un fondo para ayudarle con 500 córdobas por persona a unos 600 buzos, cayuqueros (boteros) y pescadores, que se quedaron desempleados temporalmente durante el período de veda del camarón y la langosta.

Metiches 

Una de las preocupaciones de los capitanes de barco y marineros, es la sustancial disminución de los bancos de camarones por lo que sugieren prolongar la veda total de ese crustáceo por un período de tres meses.

El Nuevo Diario se enteró a través de una fuente gubernamental que los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) se coludieron con Gulf King’s para solicitarle a Inpesca que le permitieran a esta empresa enviar a pescar a unas seis embarcaciones durante el período de veda.

“Los CPC dijeron que si había veda total los marineros nos convertiríamos en ladrones y vendedores de droga. Es de esta forma que contaminan las instituciones”, se quejó ante la asamblea de Acmuca el pescador Leo Borges.

La delegada de Inpesca en la RAAS, Karen Joseph, reconoció que del nivel central de esa institución le había permitido a Gulf King’s capturar camarones durante la veda, “pero se vieron obligados a suspender la faena de pesca porque eran muy pequeños los ejemplares acopiados”.

 Aunque los monitoreos de Inpesca sobre los bancos de pesca tuvieron resultados óptimos, para los pescadores caribeños, el panorama es desalentador por las pésimas condiciones laborales y la crisis económica internacional que incide en la disminución de la demanda de camarones y langostas en el mercado mundial.