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El istmo de Rivas y especialmente la frontera de Peñas Blancas se convirtieron este año en uno de los pasadizos más tormentosos para el crimen organizado, ya que en esta zona la Policía Nacional, en coordinación con el Ejército, le asestó grandes golpes que permitieron la incautación de 4 millones 821 mil 745 dólares que iban con destino a Suramérica, y más de cuatro toneladas de cocaína que eran trasegadas en sentido contrario.

La incautación del dinero se dio en cuatro quiebres. El primero se realizó en Peñas Blancas el 11 de enero en horas de la noche, cuando peritos de la Policía requisaron un camión Ford, blanco, placas CZ 4748, conducido por el caraceño César Martín Fernández León, quien iba acompañado por el guatemalteco Eddy Leonel Cordón, de 31 años. Para sorpresa de los peritos, en una de las llantas de repuesto hallaron 160 paquetes con dinero, que al ser contabilizados sumaron 1,679,780 dólares.

El camión había salido de Jinotepe cargado con muebles de mimbres que serían supuestamente comercializados por el guatemalteco en Costa Rica. El segundo quiebre se dio también en Peñas Blancas y en esta ocasión el contrabandista era el salvadoreño José Ernesto Pineda Salvador, de 35 años, quien al igual que el chapín, escapó del sistema judicial nicaragüense.

Dólares en forro de las puertas
A Pineda Salvador la Policía le asestó el golpe el 18 de marzo, cuando ingresó a eso de las seis de la tarde al complejo aduanero de la frontera sur, rumbo a Costa Rica, en un auto Honda, placa salvadoreña B-54737, y al ser requisado se encontró en los forros de la puerta trasera un millón 410 dólares, por lo que los dos primeros quiebres del año fueron de más de un millón de dólares.

La tercera incautación de dinero ocurrió también en Peñas Blancas, a los guatemaltecos Jorge Alejandro Maldonado García y Carlos Leopoldo Parada Dipino, quienes se movilizaban el ocho de noviembre en un carro Mitsubishi amarillo, placa guatemalteca C-0587-CED, en el que escondían detrás del tablero 226 mil 955 dólares. Ambos chapines fueron acusados por contrabando aduanero y soborno, ya que según la Policía Nacional, al ser descubiertos intentaron “comprar” a los oficiales a cambio de que los dejaran ir.

El último quiebre de dinero este año fue el mayor y el más llamativo, por la novedosa manera como eran trasegados los alijos de dinero. Se dio el 12 de noviembre a las siete de la noche, en el sector de El Cocal, municipio de Buenos Aires, donde la Policía y el Ejército localizaron un taxi abandonado al cual le venían dando persecución, y en la valijera encontraron dos cilindros para gas de 25 libras, que en su interior contenían un millón 914 mil 800 dólares.

Abandona el taxi
Según la Policía, el taxi placas RI-637, pertenece a Fernando Benvenuto Méndez Villagra, de 45 años, quien habita en el municipio de Cárdenas, y al ver que le iban dando persecución trató de huir con todo y el vehículo, pero al final optó por dejar el taxi abandonado y a la fecha la Policía no ha podido lograr su captura.

En tanto, en nueve quiebres de droga la Policía y el Ejército lograron incautar 4 mil 032 kilos de cocaína con 53 gramos; siete kilos con 627 gramos de heroína y cinco kilos con 79 gramos de marihuana.

El primer quiebre de cocaína se realizó entre la noche del cuatro de enero y la madrugada del siguiente día, en un operativo que realizaron la Policía y el Ejército en dos puntos de San Juan del Sur, lo que permitió la incautación de un mil 512 paquetes de cocaína, cuyo peso fue de mil 648 kilos con 727.2 gramos.

Descarga de droga en playa El Yanki
Con la incautación también se logró la captura de José Román Almanza Salinas, su hermano Ángel Edison, y los hermanos Elvis Lenín López Flores y Jorge Isaac Orozco Flores, de 25 y 20 años, respectivamente. Así también se capturó a Manuel de Jesús López y Miguel Ángel Barahona, quienes fueron acusados por transporte ilegal de estupefacientes, sicotrópicos y otras sustancias controladas, delito por del cual fueron encontrados culpables por la juez del Distrito Penal de Juicio de Rivas, Iveth Toruño Blanco, quien les recetó 13 años a cada uno, excepto a Barahona, que sólo recibió una pena de cuatro años.

La droga fue descargada en las costas de playa el Yanki, al sur de San Juan del Sur, y era trasladada en tres vehículos que llevaban compartimentos especiales. El segundo quiebre de coca se dio el 29 de julio en Peñas Blancas, donde la Policía retuvo un cabezal placa C14621, que halaba la rastra placa chinandegana CH-08464, que en el forro de la parte del fondo llevaba 490 paquetes, que dieron un peso final de 579 kilos con 73 gramos del polvo.

El pesado vehículo había ingresado a nuestro país procedente de Costa Rica con un cargamento de 101 refrigeradoras de una casa comercial que opera en nuestro país, y era conducido por el nicaragüense Víctor Alfredo Martínez, de 45 años, en compañía del también nicaragüense Isidro Miguel Aguirre. Ambos fueron condenados a diez años de prisión y las refrigeradoras fueron decomisadas.

Un bus mexicano también detenido
El tercer quiebre de cocaína se dio la madrugada del 24 de septiembre, frente al parque “Evaristo Carazo”, de Rivas. Allí la Policía dio con un bus con placa mexicana 1-JPC-13, donde viajaban 15 ciudadanos mexicanos, 13 del Estado de Chiapas, uno del DF y uno de Jalisco, y en el piso del bus se encontró un compartimiento especial donde iban escondidos 22 kilos de cocaína. Los mexicanos venían de Panamá y aseguraban ser turistas, al final la Fiscalía sólo acusó a Alejandro Rodríguez Robles, conductor y dueño del autobús donde venía oculta la droga, y a Oscar Baldemar Orantes Gordillo, responsable de los otros 13 mexicanos que viajaban como turistas.

En tanto, el tres de octubre, las autoridades policiales de Peñas Blancas detuvieron al costarricense Luis Alberto Hines Porras, de 33 años, conductor de un furgón que transportaba un cargamento de leche y a la vez 908 kilos con 753 gramos de cocaína, que venían en compartimentos especiales que le hicieron a la rastra placa S-15931. En la actualidad el tico está la espera de que culmine el juicio oral y público el próximo ocho de enero.

El quinto y último golpe de gran magnitud que sufrió el narcotráfico internacional en Peñas Blancas se dio el 30 de diciembre, cuando se incautaron 671 kilos y medio de cocaína que venían ocultos en una pipa que trasladaba materia prima para elaborar aceite de soya. El pesado vehículo era conducido por el guatemalteco Gerberh Daniel Cifuentes García, de 36 años, y la carga de droga fue extraída en Managua.

Éstos fueron los cinco principales quiebres de droga que asestó la Policía y el Ejército este año pasado en el sector de Rivas, pero a la vez hay dos quiebres de heroína, otro de cocaína y el de marihuana, que completan el total de lo incautado.