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OCOTAL

Además de las restricciones comunes para no interferir en la vida de la víctima, los jueces agregan en sus resoluciones de suspensión de condición de persecución penal al acusado, la obligatoria participación en el programa “Duluth” que dirigen las Comisarías de la Mujer y Niñez de la Policía Nacional, en saludo al XXX Aniversario de la institución de seguridad pública.

Lucía Johana López López, profesional del Trabajo Social de la Comisaría de la Mujer y Niñez de la Policía de Nueva Segovia, CMN-NS, explica que por ahora tiene a 16 hombres de diferentes edades y estratos sociales que asisten a las clases los días miércoles, “y lo tienen que hacer durante 28 veces”, indicó.

Duluth es un método creado en una ciudad de su mismo nombre de Estados Unidos, adonde llegaban mujeres a denunciar a sus maridos por maltrato intrafamiliar “se les atendía, pero ellas mismas preguntaban por qué no se hacía lo mismo con sus hombres. Ellas se organizaron y trabajaron este método, ahora utilizado en Canadá y Europa, y por supuesto en Nicaragua”, destacó la funcionaria.

Comienzan renuentes y finalizan positivos

El personal policial y civil que trabaja en las comisarías, se capacitaron intensamente para aplicar en sus territorios el instrumento, el cual, ven que resulta, porque los procesados por violencia intrafamiliar comienzan a dar señales de cambio en su comportamiento con sus parejas. El método se utiliza en Nueva Segovia desde febrero pasado.

Por su parte, la subcomisionada Carmen Rocha, jefa de la CMN-NS, reconoce que el proceso de atención a los victimarios de maltrato a sus mujeres, de alguna forma rescata matrimonios deteriorados principalmente por la actitud machista.

El Duluth integra varios temas y subtemas que poco a poco, a manera de un “azote reflexivo” van “domando” al participante masculino con características de violencia intrafamiliar. “Es bastante difícil para ellos, reconocer que son violentos y escribir en su diario”, anota la trabajadora social. Los apuntes cotidianos los socializan en los encuentros.

Repaginando rápidamente el contenido del Duluth, un grueso documento que es otra de las “reglas de oro” en las comisarías policiales, se denota que puede servir como escuela para los jóvenes o adultos que proyectan formar una familia, o para regenerar una nueva actitud frente a su pareja femenina, tras reconocer que se ejerce conductas violentas en las relaciones maritales.

Hasta el momento, un ciudadano de San Fernando, de manera voluntaria se presentó a la Comisaría a someterse al Duluth, con el deseo de cambiar, después de reconocer que no se porta bien con su consorte.

Un tratamiento contra la violencia

El Duluth implica el empapamiento de valores como: Honestidad y responsabilidad; conducta no amenazante hacia su pareja, respeto, confianza y apoyo, responsabilidad paterna y economía compartida, negociación justa de conflictos que surjan en la familia.

Los participantes en el programa se someten a una reflexión de reconocimiento de su actitud violenta ante su mujer. En sus relatos y sociodramas han aceptado que intimidan, que hay abuso emocional, aíslan a su cónyuge; minimizan, niegan y culpan; manipulan a los niños, que han actuado con privilegio masculino y abuso económico; y han utilizado la coerción y la amenaza.

La profesional indicó que en el seguimiento que realizan a cada uno de los acusados, en el contexto de su libertad condicionada, se reconoce que ha habido cambios, que la actitud violenta la han disminuido, lo que prueba que el Duluth es eficaz para “curarse” progresivamente de la violencia intrafamiliar.