• |
  • |
  • END

LAS MINAS

Una nueva cooperativa agroforestal y ambiental, denominada Caforam, recién constituyeron los productores forestales en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), donde consideran aunar estrategias y esfuerzos para recuperar y restaurar el ecosistema y la biodiversidad en la zona, y a la vez promover políticas de responsabilidad y sostenibilidad en la actividad forestal.

Caforam anuncia que tiene a la disposición las primeras cuatro mil hectáreas de suelo, sobre todo de zonas afectadas por el huracán “Félix”, en las que focalizarán iniciativas de renovación de la flora y fauna y la protección de microcuencas hídricas.

En los viveros forestales se plantarán especies maderables preciosas --como caoba y cedro real--, pino, cedro macho, santa maría, granadillo, árboles frutales y cítricos, al igual que cacao orgánico y plátano clonado.


Prioridad
La creación de los primeros dos viveros en los que estiman colocar unas tres mil plantas variadas, es una de las prioridades acordadas para ejecutarse en los primeros meses de 2008, aseguró el directivo Sergio Tercero Baca.

Estarán a la disposición de los cooperados, instituciones del Estado, organismos no gubernamentales, empresas y también la población interesada, según la proyección de Caforam.

Dicha cooperativa agroforestal y ambiental la conforman dueños y representantes de industrias forestales y propietarios de bosques privados y comunales, entre los que figuran Juan Carlos Mendoza, Juan José García Lanuza, Pedro Blandón Moreno, Francisco Jarquín Castellón, Noel Vásquez Vásquez, Camilo Frank López, entre otros.

Uno de los propósitos de esta organización es establecer convenios con las universidades caribeñas, colegios públicos y grupos de jóvenes en la zona, con el fin de que sean partícipes directos de los proyectos de reforestación, conservación y protección de áreas protegidas.

Con los jóvenes y dueños de bosques intentarán crear y fortalecer las brigadas contra incendios y de vigilancia, pues se conoce que existen cazadores furtivos y explotadores de bosques que operan al margen de la Ley. Caforam se opone de forma rotunda a un cambio de uso del suelo, que en el caso de la RAAN, es de vocación forestal.


Control racional
Proponen que todo aprovechamiento forestal en la RAAN se haga con planes de manejo y estricto control del Instituto Nacional Forestal, Inafor. Promueven actividades productivas forestales con visión de agroforestería comunitaria.

También propugnan el aprovechamiento forestal de forma racional, responsable y sostenible, tal como lo mandatan las normas vigentes. Por ello, llaman al Inafor a crear alianzas estratégicas con distintos sectores forestales.

Consideran oportuno aprovechar el recurso forestal que botó el huracán “Félix” para la reconstrucción de viviendas e infraestructura, pero también para proveer de esta materia prima al mercado nacional e internacional.

Se estima que casi doce millones de metros cúbicos de todas las especies maderables se encuentran caídos en esta región.


Trato digno
Por otro lado, señalan que los productores forestales legales merecen tener un trato digno y una percepción más aceptable de los críticos, ya que la actividad a la que se dedican es lícita, y aseguran que contribuyen vía tributo y generación de empleos con las principales economías locales en los municipios de la RAAN.

Afirman que a diario están en capacidad de aserrar unos treinta mil pies de madera, y en estos momentos fortalecen la capacidad de los microtalleres, que están fabricando pupitres, de los que se requieren por lo menos 50 mil, según el Ministerio de Educación.

Caforam se perfila como una cooperativa de futuro, fuerte y autosostenible y con capacidad de desarrollo económico, social y cultural, según sus proyecciones.