•  |
  •  |
  • END

Durante ocho días estará en los salones de la Casa de los Tres Mundos, la exposición fotográfica “Taiwán Sublime”, imágenes captadas por cuatro artistas taiwaneses que proyectan la vida cotidiana, el arte, la cultura, la naturaleza y la idiosincrasia de la antigua Isla de Formosa, actualmente experimentando el auge económico de las últimas décadas.

En ninguna de las cuarenta gráficas se pierden las características del origen chino, desde el arribo a la isla a partir del siglo XVII, su gran mayoría poblacional, sin olvidar el numeroso contingente de fugitivos entre 1940 y 1950, su originalidad, además del tronco malayo-polinesio.

En la inauguración del evento, el embajador de China-Taiwán en Nicaragua, señor Chin Mu Wu manifestó su satisfacción por la tierra nicaragüense e indicó que el espíritu taiwanés es compartir sus bienes materiales y espirituales con otras naciones, “con nuestros amigos, esa es nuestra voluntad”.

A la apertura de la colorida exposición, precedió la Danza del León, en el patio de Las Palmeras de La Casa de los Tres Mundos, según el embajador Chin Mu Wu, “el significado del poder y de la suerte, con el deseo de mucho éxito para todos ustedes, para los granadinos”.

La expresión fotográfica

Un recorrido detenido, demuestra en la exposición fotográfica de los cuatro profesionales y sus experiencias con la cámara,  la expresión de lo cotidiano, de la vida de la Isla, de sus habitantes en momentos especiales, de su naturaleza, de su mundo, sus tradiciones, su arte y su cultura.

La mezcla de lo mundano y lo celestial de Huang Ting Sheng, en lo folklórico y las interfaces y ritmos de la naturaleza y de la humanidad de Chen Chih Hsiung o el vuelo en una visión elevada de Taiwán natural de Chi Plin.

La serenidad de la mente con el Teatro Danza Portón de Nubes, “Canciones vagabundas” de Lin Chen Suang, donde un bailarín presenta a un agricultor que rastrilla la cosecha de arroz para secarla al sol. Sin embargo, a un nivel espiritual más profundo-señala la sinopsis- encarna la intensidad meditativa del que busca la iluminación, totalmente inmersos en la observación serena generosa de la realidad.

Manteniendo el ritmo cósmico, círculo de danza de Taipei, la compañía de danza moderna, sirve de puente entre el cielo y la tierra con sólo el viento y las olas como el acompañamiento.