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LAS MINAS

Una muestra del potencial recurso hídrico que el Caribe Norte tiene para producir energía limpia en el país se confirma con una pequeña central hidroeléctrica que se instaló en El Naranjo, poblado ubicado entre Waslala y Siuna, donde se abastecerán de ese demandado servicio básico diez comunidades de esos municipios.

El proyecto, que beneficiará a las comunidades Las Praderas, Aguas Calientes, Las Torres, El Guayabo, El Porvenir, La Cuenca, entre otras, de manera formal fue inaugurado el 30 de septiembre por las autoridades locales de Waslala, representantes del Ministerio de Energía y Minas y de la cooperación Alemana y Suiza.

En su primer año, según una nota de prensa de la Cooperación Alemana, esta central hidroeléctrica generará aproximadamente 370 mwh, cubriendo así la demanda de 827 viviendas conectadas a una red de 30 kilómetros de distribución que fue construida como parte del proyecto.

Proyecto a 25 años

Proyectan en 25 años, que el número de viviendas beneficiadas se triplicará gradualmente, aunque en el corto plazo esperan abastecer a 1,200 viviendas con un número de habitantes estimado a 7,200. La operación de energía limpia está a cargo de una empresa comunitaria constituida como hidroeléctrica Las Nubes-El Naranjo S.A., compuesta por 385 socios de los cuales el 25% son mujeres.

A diferencia de otros proyectos de electrificación rural que generan únicamente electricidad para uso doméstico, la cantidad de energía generada por la hidroeléctrica en El Naranjo permitirá también desarrollar capacidades productivas.

En Waslala y Siuna, además de producirse en abundancia el frijol y maíz, también la leche y sus derivados es una actividad económica relevante, llegando a comercializar sólo estos dos municipios unas 30 mil libras de queso en una semana en el mercado nacional y El Salvador.

Beneficio a escuelas y centros de salud

La energía que se produce en El Naranjo no sólo abastecerá a las viviendas de estas comunidades, pues también se beneficiarán escuelas y centros de salud en las diez comunidades, destacó Karin Von Loebenstein, Coordinadora del programa Masrenace (GTZ) por parte de la Cooperación Alemana, quien apoyó el proyecto hidroeléctrico, gracias a la gestión de un co-financiamiento de 650 mil dólares ante el Reino de los Países Bajos.

El total de la inversión, a la cual contribuyeron también el Ministerio de Energía y Minas, la Cooperación Suiza Cosude y el Programa de Naciones Unidas por el Desarrollo / Global Environment Facility (PNUD/GEF), es de 1 millón 330 mil dólares.

Con dicho apoyo, que seguramente mejorará las condiciones de vida de habitantes de la zona, la Cooperación Alemana reitera su compromiso con los pueblos de la RAAN, fomentando las energías renovables para el cuido y uso sostenible de los recursos naturales.