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Disminuir los índices de violencia intrafamiliar tanto en las mujeres como en los niños, fue el objetivo del foro para el acceso a la justicia que realizó la Comisaría de la Mujer, instituciones y damas del departamento de Carazo.

Martha Verónica Cisneros, trabajadora social de la dirección de la Comisaria de la Mujer y la Niñez del distrito dos de Managua, exteriorizó que “en este foro se están tomando acciones concretas con las instancias involucradas para garantizar el acceso a la justicia en los casos de violencia intrafamiliar y sexual, con el fin de que veamos las dificultades y logros que tenemos para la atención de las víctimas y concretar criterios y compromisos para mejorar el acceso de las mujeres a la justicia”, se refirió la joven.


Participación del
Ministerio Público
“Estamos coordinando con defensoría pública para interrelacionar las pruebas ante denuncias de violencia intrafamiliar y adquirir responsabilidades para que se hagan justicia en los diferentes casos donde se maltrate a las mujeres y no se sigan revictimizando”, afirmó Cisneros.

La trabajadora social dijo a END que ante el aumento de los índices de casos de violencia intrafamiliar en Nicaragua, las comisarías de la mujer a nivel nacional están trabajando en la prevención por medio de charlas en los colegios y en comunidades, contando con un equipo
interdisciplinario compuesto por el personal civil, asesoras legales y psicólogas, con el propósito de garantizar y apoyar a las mujeres.

“Rompan el silencio”

Con estos foros se espera que el mensaje de denunciar a los agresores y romper el silencio puedan llegar a todas las mujeres que han sido víctimas de las agresiones por parte de sus cónyuges y de otras personas, “lo más importante es que tomen la decisión de responsabilizar y parar los ataques violentos que a diario en nuestro país vive determinado número de familias”, aseveró la responsable de la Comisaria de la Mujer en Managua.

Finalmente, en las delegaciones de las comisarías de la mujer están fortaleciendo el proyecto con hombres, en donde lo clasifican en método Repulse, que es una atención a nivel individual que lo llevan las psicólogas, mientras que al modelo Dulu, se le está dando seguimiento por medio de las trabajadoras sociales, dirigido hacia hombres victimarios, para que ellos controlen su furia. “Esto lo hacemos con la intención de no ver más mujeres maltratadas que en muchas ocasiones regresan con sus parejas por la dependencia económica o sentimental”, concluyó Cisneros.