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LAS MINAS

Los cambios de jefes policiales en las delegaciones departamentales continúan dándose en el país, tocándole esta vez a Las Minas, zona del Caribe Norte, que tendrá como jefe al comisionado mayor Otilio Duarte Herrera, en reemplazo del comisionado Manuel García Morales.

Duarte recibió del comisionado general Horacio Rocha López, la bandera de la Policía, que se utiliza para traspasar el mando en los departamentos y para rendir la promesa a la patria, ante la presencia de la población, las autoridades locales y regionales de Siuna.

El nuevo jefe policial en Las Minas, comisionado mayor Otilio Duarte, llega de Estelí a Siuna, su lugar de origen, regresando de esa manera a su tierra después de 18 años.

Se informó que el saliente comisionado, Manuel García, pasará a ocupar el cargo de asesor de la Policía Internacional (Interpol) en El Salvador.

Este cambio, que se celebró la semana pasada, es parte de la rotación normal de jefes departamentales que año con año promueve la jefatura nacional de la Policía, señala un comunicado de esta institución.

Cambios en municipios

En la Policía de Las Minas también se conoció de cambios en las delegaciones municipales, pasando el jefe policial de Bonanza, subcomisionado Ronald López Gaitán, a la dirección departamental de auxilio judicial, y el jefe de ésta, capitán Jaime Chavarría, regresa de jefe de la delegación policial de Mulukukú.

Asimismo, el jefe policial de Rosita, teniente José Alex Chacón, por segunda vez regresa a la delegación de Bonanza, y en su lugar se designó al teniente Alfredo Ruiz, que estaba en Prinzapolka y fue sustituido por el subcomisionado Miguel Martínez.

Traspaso también en el Ejército

Pero no sólo en la Policía hubo cambios de jefe departamental, también hubo traspaso de mando en el comando militar de montaña de Las Minas, asumiendo como nuevo jefe el coronel Francisco Ruiz Sandino, que releva al también coronel Manuel Casco González.

A este traspaso asistieron el general del Ejército Moisés Omar Hallesleven Acevedo y parte del Estado Mayor de la fuerza castrense.

Ambos actos de transferencia de mandos se suscitaron por separado con apenas tres horas de diferencia, o sea, casi simultáneos, y con 15 minutos de duración cada uno.