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Erasmo Centeno Rocha, originario de la comunidad El Consuelo, municipio de Jinotega, es una de las tantas personas que viaja frecuentemente desde hace varios años a Jinotega, proveniente de zonas lejanas del departamento para averiguar con sus abogados si el Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Norte de Matagalpa, resolvió sus recursos de apelaciones.

“A dos de mis hijos se les dictó una sentencia por el delito de homicidio y el defensor que los representa, en este caso ejercida por la Defensoría Pública a cargo del doctor Ramón Blandón, promovió un recurso de apelación para pedir rebaja de la condena y ya son dos años, y estos señores magistrados no han hecho nada y debo viajar largo e incurrir en gastos”, dijo este campesino.

Por su parte, el doctor Ramón Ramón Blandón, Defensor Público de Jinotega, dijo que el Tribunal de Apelaciones no está trabajando en un 100 por ciento, en el término que los debe resolver y ahora esta situación se ha empeorado, pues se produce mayor retardación de justicia, porque hay un cúmulo de los casos nunca resueltos.

“Hace falta un magistrado en la Corte y éste lo integran con uno de la Sala Civil, entonces descuida sus funciones y resuelve a medio gas los otros, también por el recorte de horario no se mueven los casos de apelación, entonces para el año entrante, la retardación de justicia será aún mayor”, dijo Blandón.

Jurados se desbordan

Uno de los problemas para integrar los tribunales de juicios era la renuencia de los candidatos a integrar los tribunales de conciencia y la falta de concurrencia de los testigos, pero ahora se ha observado la presencia de estos candidatos para formar jurados es mayor.

El juzgado de juicio se llena todas las mañanas y la mayoría de los asistentes tienen que regresarse a sus casas desanimados al no ser seleccionados entre los seis miembros que componen para jurado en determinado día.