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Unas 130 familias de la peligrosa zona de San Ignacio de El Pantanal, en Granada, se encuentran sin energía eléctrica desde hace tres meses, a causa del daño en uno de los transformadores. Varias madres y padres se plantaron frente a las instalaciones de la empresa Unión Fenosa en esta ciudad, para exigir que les restablezcan el servicio, pero manifestaron que no fueron atendidos.

La preocupación de estos habitantes tiene mucho que ver con la inseguridad de las calles y de las mismas casas, pues según dijeron ya se han dado algunos casos de robos. “San Ignacio es bastante conflictivo, existe bastante la delincuencia, han catalogado al barrio como una zona roja, pues ahora deberían considerar eso y restablecer la luz”, manifestó la dirigente comunitaria, Reina Bermúdez.

Daño en transformador por conexiones ilegales

Los afectados aseguraron que el daño en el equipo se produjo por la conexión ilegal que personas recién llegadas han venido haciendo. Aparentemente se trata de terrenos tomados por familias de escasos recursos económicos que están haciendo uso del servicio eléctrico de una forma ilícita.

“Son personas desconocidas, de todos lados, que llegaron y se pegaron del transformador. No fuimos nosotros los que dañamos eso, no fue nuestra gente. Son casi como 40 casas las que están pegadas, y parece que el transformador no aguantó la recarga. La cuchilla se disparó, está floja y se quemó un busche”.

Se encierran temprano

El sector es conocido como El Tanque Azul y sus pobladores lamentaron que desde las seis de la tarde deben mantenerse dentro de las casas, y cerrar celosamente las puertas y ventanas. Ante END denunciaron que en meses recientes un representante de la empresa prometió restablecer la energía cuando los consumidores pagaran los meses atrasados, lo cual no se ha cumplido.

“Más del 70 por ciento de las personas que hicieron arreglo de pago, ya cancelaron su deuda, pero ahora el ingeniero no quiere mandar a poner la luz. Ya pagaron casi todos. Se comprometió a que la semana pasada nos iba mandar a un trabajador, pero ahora dice que no, porque tiene miedo que lo secuestremos. Cómo lo vamos a secuestrar, si lo que queremos es tener luz”, enfatizó doña Nubia Tapia Aguirre.