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JALAPA
El señor Alejandro Ignacio Aguirre Mendoza comenzó labrando chapas para tacones de calzado con caucho de llantas desechadas, ahora con este mismo material fabrica repuestos para toda clase de vehículos, y lo hace con herramientas inventadas por él mismo.

Don Nacho --como popularmente es conocido en la zona-- a con más de 60 años, es un innovador y emprendedor con su microempresa “Artesanía Industrial en Hule La Curva”, que ahora opera con dos de sus 8 hijos y un nieto adolescente. Su taller está situado a un kilómetro al sur de la ciudad, con dirección a Ocotal.

La innovación de este jalapeño, desarrollada desde hace 10 años, ha venido dando soluciones mecánicas a los dueños de automotores que se desesperan en la búsqueda de un empaque o amortiguador de hule en el mercado nacional.

Afirma que la demanda por sus repuestos artesanales aumenta. “Un cliente satisfecho por el producto va regando la bulla, y vienen de Ocotal, Murra, San Juan de Río Coco y hasta de Trojes (población vecina de Honduras)”, contó.

Confecciona cualquier repuesto de hule

Tomás Beltrán, uno de sus clientes y del transporte público, dijo que las piezas elaboradas en este taller del hule, son hasta más resistentes que las convencionales de fábrica extranjera.

Algunos productores agropecuarios han dependido de la mente ingeniosa de don Nacho para reactivar una máquina o un sistema de riego, después de rebuscarla sin éxito por todo el país. Afirma que está en la capacidad de diseñar cualquier elemento de caucho, y para que no quedara duda, mostró hasta unos empaques de botellas hidráulicas de tractor elaboradas en su taller.

“Yo aprendí a hacer estas cosas sin tener conocimiento en nada. A veces, el Señor (Dios) me alumbra la mente y así encuentro una solución, por ejemplo, la forma de una herramienta para hacer mejor el corte del hule. Me dicen cómo voy a lograr a hacerlo. Yo les digo ya tengo la herramienta para hacerlo, la tengo aquí en la mente”, les refiere incluso a mecánicos automotrices.

Y sus elucubraciones mentales no le fallan: Muestra un montón de pinzas, taladros y cuchillas con puntas y filos distintos, cuya función sólo él conoce, y que las adaptó para operarlas en tornos eléctricos.

Algunas son patrones que le sirven para elaborar piezas en serie. “Alguien quiere un empaque para bomba mochila (que es común) o para un artefacto de riego, yo aquí tengo la muestra y se la hago de inmediato”, explicó.

Por sugerencia de uno de sus ex alumnos de su zapatería, que ahora trabaja en el Centro de Salud local, elaboró unos amortiguadores para resortes de ambulancias, y aunque le costó todo un día en confeccionarlos a pura mano, logró que éstos funcionaran con eficiencia.

Y así de manera intuitiva se dedicó a desarrollar sus habilidades para esculpir los trozos de caucho que corta en el apilamiento de llantas o retazos de éstas tiradas en el patio del taller.

Mauricio, uno de sus vástagos que trabaja en el taller, confecciona de los tubos neumáticos atractivas polveras para motocicletas y vehículos, en tanto, Daniel, al igual que él, es diestro en la fabricación de amortiguadores y empaques automotrices.