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LAS MINAS
Antes que el astro rey irradie de luz la humilde casa de madera de doña Zulema González Martinez, de 55 años, el desayuno para sus tres hijos menores y nietos está listo para que estos puedan ir a clases en la comunidad rural Risco de Oro, 30 kilómetros al noreste de Rosita, en el Caribe Norte.

Doña Zulema, después de darles la bendición y ver partir a sus descendientes con sus cuadernos en bolsas plásticas transparentes, da la vuelta para seguir sus quehaceres cotidianos.

Lava los enseres de la cocina y atiende a su esposo discapacitado. Luego se alista con un vestuario adecuado, incluyendo un amplio sombrero de palma, para trasladarse a un centro de reproducción de plántulas de cacao.

Trabajo en el vivero
Su trabajo ahí en el vivero, localizado a 150 metros de su vivienda, consiste en eliminar de malezas e irrigar de agua a casi dos mil plantas de unas seis mil, las que cuida como su mayor tesoro, “como a mis diez hijos”, reconoce.

“Ahí (señala el vivero de cacao) está el futuro de mi familia, porque vamos a salir adelante económicamente hablando”, afirma con seguridad.

El cacao, su siembra, producción y comercialización, es uno de los proyectos productivos que se promueven en el Caribe, sobre todo, en la zona de Las Minas.

Sólo en Rosita, sus socios, entre ellos, la comunidad, el gobierno local y regional, además del organismo ejecutor, que es la Organización de las Naciones para el Desarrollo Industrial, Onudi, en la primera etapa están plantando cacao en 138 manzanas, según Saúl Sanders Jarquín, uno de los técnicos de ese componente.

Esperan con la producción de cacao en Las Minas, un auge industrial de ese rubro, y la oportunidad de convertir a las familias productoras en un sector empresarial con característica de exportador.

Proyecto del frijol
Otro proyecto que está ejecutándose en la zona, tiene que ver con la rehabilitación productiva del frijol, mediante una política de préstamo de semilla e insumos agrícolas, que se multiplican por medio de bancos de ese grano a más familias beneficiarias.

Se ejecuta a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, que por ahora cuenta con 3 mil 600 socios y socias.

Las perspectivas de este proyecto es aumentar a una cantidad igual o mayor de socios y socias, mediante los bancos de semillas, que están entregando los beneficiarios de la primera etapa.

Impacto inmediato
Este proyecto y el de cacao, está teniendo un impacto inmediato de satisfacción, ya que las familias campesinas que resultaron afectadas de forma severa por el huracán “Félix”, están garantizando la seguridad alimentaria y la generación de ingresos económico en la región, afirmó Marcial Centeno Espinoza, un líder de 35 comunidades mestizas en el noreste de Rosita.

Ambos proyectos y otros de pesca y aseguramiento de agua en la zona de Bilwi, Waspam y Bonanza, son parte de un programa de reconstrucción en áreas afectadas por el huracán Félix en la RAAN, que apoya la Unión Europea con unos 7. 5 millones euros.

Intervienen en 193 comunidades indígenas y mestizas de los municipios de Bonanza, Rosita, Puerto Cabezas y Waspám, y contempla dos componentes principales: Medios de vida sostenible, que rehabilitará a 10 mil familias, insertándolas a las actividades económicas; y el segundo componente dotará de sistemas de agua segura y saneamiento, que beneficia a 30 mil familias.

El apoyo de la Unión Europea está siendo canalizado en el país por el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que contribuye con la recuperación de las capacidades productivas y el desarrollo socio cultural de la región, asi como a la estabilidad social y económica post huracán Félix.

El programa que financia la Unión Europea y ejecuta el PNUD, inició en abril del 2009. Para su ejecución cuenta varios socios como el gobierno central, representado por la Secretaría de Desarrollo de la Costa Caribe, el gobierno de la RAAN, gobiernos municipales, organizaciones comunitarias y territoriales, ONG locales, nacionales e internacionales con presencia en la región, y agencias del Sistema de las Naciones Unidas.

En lo que va del año 2010, funcionarios de la Unión Europea, PNUD y socios, han evaluado in situ los proyectos que ejecutan en la RAAN, confirmándose que van por buen camino, al observar los primeros resultados esperados con la mejoría de vida de las familias beneficiarias.