•  |
  •  |
  • END

La ganadería es uno de los principales rubros productivos que potencializa la economía del Occidente del país, la inversión y la asistencia técnica proporcionada en los últimos tres años por la Cuenta Reto del Milenio (CRM), a través de su Operador Ganadero TechnoServe, ha generado cambios sustanciales en las fincas de pequeños y medianos ganaderos.

Un ejemplo de la incidencia del programa ganadero lo podemos apreciar en la finca del productor Luis Cortez quien ingresó a partir del 2006, es beneficiado por la CRM.

El productor reconoce que una de sus principales debilidades era la alimentación de verano, dado que ante la falta de pastos tenía que alquilar terrenos en otras propiedades o debía comprar alimentos. La escases de alimentos provocaba que el intervalo entre cada parto fuese hasta de 18 meses, lo que influía en la baja producción de leche que sólo lograba ordeñar 30 litros diario.

Como parte de las actividades implementadas en el programa se realizaron dos palpaciones anuales a las vacas de los beneficiarios. El primer índice de eficiencia reproductiva, realizado en la finca de Cortez, dio un 27 por ciento, lo que sorprendió al ganadero, quien empezó a realizar cambios en su hato comprando hasta nuevos sementales.

Estos cambios le han permitido pasar de un intervalo de parto de cada 18 meses a 13, ayudándole a mejorar la parición de sus vacas, “en la actualidad las vacas paren hasta en verano, este año han parido de seis a ocho vacas mensuales, al aumentar la parición, también aumenta el número de vacas en ordeño y en este año estoy ordeñando 120 litros de leche diarios”, dijo Cortez.

Otra de las incidencias de la CRM, a través de su Operador Ganadero TechnoServe en alianza con CARE y UNAN-León, es la incursión de una ganadería rentable y amigable con el medio ambiente, práctica que es transferida a los productores por medio de asesorías sobre buenas prácticas ambientales dentro de sus fincas.

Entre las recomendaciones que se brindan a los ganaderos se encuentra el uso del estiércol, que puede ser incorporado a los potreros como abono orgánico evitando que se acumule en los corrales y genere gases que al evaporizarse produzcan malos olores en la finca.

Anfer López, especialista de medio ambiente de CARE, explicó que haciendo uso de este recurso como abono, y evitando que el estiércol se acumule en los corrales, se reducen las probabilidades de que en invierno sea transportado por las corrientes de aguas superficiales, causadas por las lluvias, y contamine las fuentes de agua.

El proyecto ha promovido los bebederos portátiles para acercar el agua al ganado y no llevar los animales a los ríos, lagunas, quebradas o riachuelos como tradicionalmente se hace, “de esta forma evitamos que el ganado haga sus necesidades fisiológicas directamente dentro de las fuentes de agua que son utilizadas para el consumo humano”, señaló el especialista ambiental.

La CRM por medio de TechnoServe entregó a 550 productores bebederos portátiles para ser instalados en sus potreros. Acercar el agua al ganado contribuye a que los animales no se deshidraten como consecuencia de las largas caminatas a las que someten al ganado en búsqueda del vital líquido.