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Bluefields

Si usted le cuenta a sus amigos que se sentó a la mesa y en el menú –redactado en español, inglés, creole, francés, italiano y alemán- le ofrecieron camarones en coñac o langostas en salsa de champan, acompañados con una copa de Sauvignon Blanc, seguramente le preguntarán ¿acabás de regresar de unas vacaciones en Europa? Y usted los dejará sorprendidos cuando les responda: “No, andaba en Laguna de Perlas”.

Y es que a la paradisíaca comunidad caribeña de Laguna de Perlas acaba de retornar uno de sus hijos, Fred Ulrich Kain, un bohemio que se había largado al Viejo Mundo con el afán de saborear y aprender a preparar los mejores manjares, y de paso, degustar vinos exquisitos de tierras lejanas.

Míster Fred se estableció en Francia y después en Suiza, donde se graduó de chef aprendiendo los secretos de la variada y deliciosa gastronomía europea. “Sin embargo, yo había aprendido a cocinar desde que era un niño, porque a mi familia la visitaban amigos y viajeros de todas partes, y mi madre les cocinaba platillos deliciosos”, confiesa Ulrich.

Naturaleza y aire puro

“Pensé quedarme en Managua o en otro país, pero finalmente decidí regresar a Laguna de Perlas a disfrutar de la tranquilidad, naturaleza y el aire puro. Aquí me di cuenta que el turismo está en auge y en nuestra laguna y el mar cercano hay infinidades de peces, camarones, langostas, almejas, ostiones y cangrejos con los que puedes preparar excelentes platillos a precios accesibles para los visitantes regionales, nacionales y extranjeros”, explicó el chef.

Ulrich adquirió un viejo inmueble de esparcimiento frente a la Laguna de Perlas que tenía un nombre poético Moonlight View (Mirador Luz de Luna) y lo está restaurando con un toque rústico, criterio ecológico y rebautizado como Casa Ulrich que pronto abrirá sus puertas a los clientes aunque ya atiende banquetes por encargo.

Lo necesario, por avión

El chef lagunero cuenta que mantener la calidad de sus platos le resulta costoso. “Tengo que ir a Bluefields a buscar verduras y legumbres; los ingredientes, sazonadores y la carne de res de exportación los mando a traer en avión a Managua, para satisfacer a los turistas más exigentes”, comentó.

Uno de los platillos típicos de la zona que recomienda el chef Ulrich, es pescado fresco preparado con una salsa de coco y fruta de pan acompañado con jugo de frutas tropicales.

Denisse Hodgson, una turista de Bluefields que saboreó un buffet de camarones, carne, pescado y pastas, preparado por el chef Ulrich declaró extasiada: “Definitivamente, así deben ser los manjares de los Dioses”.