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Los colegios del departamento de Rivas tienen cuatro meses de no recibir el arroz, los frijoles, el cereal, el maíz y el aceite que integran el paquete alimenticio que se entregaba a los centros escolares de primaria.

El desabastecimiento de la merienda escolar fue confirmado por el profesor y líder sindical independiente Josué Vázquez, quien no tuvo temor de revelar que desde hace cuatro meses los colegios no reciben los alimentos para preparar la merienda que se les da por las mañanas a los niños de primero a sexto grados antes de recreo.

Directores de escuelas y maestros de Anden también confirmaron el desabastecimiento, pero por temor a represalias prefirieron el anonimato. Esta realidad contrasta con todo el despliegue publicitario que hizo el gobierno en medios y portales oficialistas, donde con bombos y platillos informaban que la merienda escolar estaba garantizada para 2010.

Por ejemplo, en la página web que se identifica como La Voz del Sandinismo, se publicó el 25 de enero que “todos los niños y niñas que acudan a recibir clases en este curso escolar tienen asegurada su merienda para 2010, debido al esfuerzo desarrollado por el Gobierno, que ya invirtió 107 millones de córdobas en la adquisición de alimentos y continúa recibiendo abastecimiento para ese programa”.

¿Y las 21 mil toneladas métricas, qué se hicieron?
En esas publicaciones, la directora del Programa Integral de Nutrición Escolar, (PINE), Amelia Tiffer, dijo: “Tenemos 21 mil 7 toneladas métricas de alimento para entregar este año, y está garantizado el presupuesto que aprobó la Asamblea Nacional”, asegura la nota informativa publicada en el citado portal, y se agrega que los beneficiados eran 995 mil 114 niños y niñas de 3 a 12 años, de 9 mil 540 centros escolares a nivel nacional.

Pero según el profesor Vásquez, en el año sólo se recibió los alimentos de febrero.

El docente agregó que en el departamento de Rivas el magisterio va de mal en peor, tras asegurar que en los centros escolares hay limitación de material didáctico y de limpieza, “y por eso los padres de familia cooperan para la compra de mechas de lampazo y detergente, mientras que la tiza y los acrílicos brillan por su ausencia, al igual que la cartulina y el material que se usa para decorar las aulas y hacer murales informativos”, detalló.