•  |
  •  |
  • END

Cayendo por pedazos y en completo abandono permanece en lo más alto del cementerio de Rivas, el monumento del ex Presidente de Nicaragua, Evaristo Carazo, cuyo lugar merece ser preservado para historia y conocimiento de las actuales y futuras generaciones, por formar parte de los sitios de la ciudad de Rivas que fueron declarados en el 2001 Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación.

Según el historiador rivense Ramón Valdez, las autoridades y la comunidad deben despertar del letargo cultural y emprender acciones para rescatar este tipo de monumento.

Carazo es una de las nueve figuras nacionales que Rivas ha dado, no sólo por haber sido mandatario sino por ser el impulsor de la educación pública y universitaria, razón por la que en la UNAN–León hay un busto en su honor, al igual que en el parque de Rivas, que lleva su nombre”, detalló.

Valor histórico y cultural
Según Valdez, el monumento de Evaristo Carazo tiene un gran valor histórico, cultural y hasta turístico, por lo que considera que es una lástima que esté en el olvido.

Considera que es de vital importancia su restauración, y en este sentido detalló que el movimiento “La Rivensidad” aprovechó que el Vicepresidente Jaime Morales Carazo que es bisnieto de Carazo para gestionar con él la rehabilitación del obelisco de su bisabuelo.

El vicemandatario dijo que buscaría el financiamiento por medio de su hermano Luis Morales Carazo”, aseveró Valdez.

El historiador recordó que el presidente falleció el primero de agosto de 1889 estando en el poder, y en homenaje a su personalidad el departamento de Carazo lleva su nombre a partir del 17 de octubre de 1891.

A este personaje rivense la historia de Nicaragua también le atribuye haber participado en la Guerra Nacional contra William Walker, estimular el cultivo de café y la construcción del puerto pluvial de Ciudad Rama.

La tumba de Evaristo Carazo fue declarada parte del Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación, mediante Decreto Presidencial 55-2001, aprobado el 24 de mayo de 2001.

En el mismo se estableció la creación de una comisión integrada por la Alcaldía de Rivas, Marena, el Instituto Nicaragüense de Cultura y el de Turismo y la Iglesia Católica, los cuales se encargarían de velar por la protección y conservación de los bienes culturales, muebles e inmuebles y objetos de la presente declaratoria.