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Grandes preparativos se realizan en Monimbó para la conmemoración del 30 Aniversario de coronación pontificia por decreto del Papa Juan Pablo II, de la Virgen de Nuestra Señora de La Asunción, cuya celebración se llevará a efecto del 14 al 17 de agosto, afirmó la mayordoma del evento, doña Eveling Montoya.

Montoya explicó que la coronación de la Virgen de La Asunción fue ordenada por el papa mediante una bula, estableciendo que la imagen debía ser coronada en Monimbó, donde hace referencia a que la Virgen es la patrona titular de Masaya, por ser la imagen más antigua y celebrada que existe en la ciudad.

Además de esto, es la Virgen que se aduce salvó al pueblo de Masaya de la erupción del volcán del mismo nombre en el año de 1772.

La ciudad de Masaya está consagrada a la Virgen porque en el escudo de armas del Rey Fernando VII, existe en la parte inferior una leyenda que dice: “Viva el corazón de María”, según el portavoz de la congregación, Orlando Blanco.

Actividades del 17 de agosto

Blanco destacó que a lo largo de la celebración de la coronación de la Virgen que se efectuará de manera solemne el 17 de agosto, se llevarán a efecto distintas actividades religiosas y culturales entre ellas la presentación del grupo Güegüense, de Diriamba, que concluirá con un concierto ese mismo día por la noche. También estará la Camerata Bach.

La Eucaristía será presidida por Monseñor Bosco Vivas Robelo, obispo de la Diócesis de León, junto con párrocos de diferentes parroquias del país.

Corona de oro macizo

Según Blanco, la corona de la Virgen actualmente está siendo restaurada y fue elaborada con todas las prendas que donaron los habitantes de Monimbó, es de oro macizo puro con incrustaciones de piedras preciosas. La corona ha sido resguardada durante mucho tiempo y mostrada solamente en grandes acontecimientos.

Actualmente existe una controversial discusión para establecer a Nuestra Señora de La Asunción como patrona titular de la ciudad de Masaya y a San Jerónimo como patrón popular, aunque esto no ha sido establecido aún por los obispos nicaragüenses, según se supo de manera extraoficial.