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La Alcaldía de Granada rindió homenaje póstumo al destacado arqueólogo nicaragüense César Augusto Sáenz Vargas (1916-1998), por su significativo aporte a la arqueología de Mesoamérica. El evento en que fue declarado Hijo Dilecto de la ciudad se realizó este fin de semana en el Salón de los Arcos del Antiguo Convento de San Francisco, donde su hija, María Elena Sáenz, recibió la distinción.

La declaración fue aprobada unánimemente por los miembros del Concejo, que decidieron reconocer el trabajo que desempeñó Sáenz Vargas durante más de cinco décadas. “Esta máxima distinción la hacemos a una personalidad intelectual que dedicó 50 años de labor intensa al estudio e investigación de nuestras profundas raíces indígenas, un hombre con vocación de servicio a través de la docencia, un forjador de conciencias y un ejemplo de trabajo tesonero que contribuyó mucho a la difusión de símbolos, motivos de la vida esencial del pasado”, expresó el alcalde Eulogio Mejía Marenco.

Primer arqueólogo de Nicaragua
Considerando el aporte científico hecho a la cultura mesoamericana, la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua también efectuó un reconocimiento especial y lo declaró Primer Arqueólogo de Nicaragua, tanto por prioridad cronológica como por conocimientos y hallazgos. “Al mismo tiempo --atendiendo los méritos de su hija María Elena, continuadora de la obra de su padre y figura notable en el ámbito académico de México--, acordamos incorporarla a nuestra academia en calidad de miembro correspondiente”, señaló el secretario de la institución, Jorge Eduardo Arellano.

Otro reconocimiento hizo el Instituto Nicaragüense de Cultura, a través de su codirector, Clemente Guido Martínez, quien manifestó que el gobierno central tiene preparado un encuentro con la hija del homenajeado.

María Elena, quien se encuentra de visita procedente de México, agradeció no sólo el reconocimiento brindado a su padre, sino también la distinción que la comuna le formalizó, al declararla Huésped de Honor. “Espero que esta estancia en Nicaragua sea el inicio de una serie de actividades académicas conjuntas entre los arqueólogos nicaragüenses y los antropólogos mexicanos. También espero que los trabajos y experiencias de mi padre puedan difundirse ampliamente en este país”, indicó.

Sobre el arqueólogo
César Augusto Sáenz Vargas nació en Granada en 1916, realizó sus estudios de primaria y secundaria en el prestigiado Colegio Centroamérica, donde había una pequeña sala de exhibición de objetos arqueológicos precolombinos y un patio con varias esculturas procedentes de las islas Ometepe y Zapatera. Él mismo comentó que el interés que le despertaron las esculturas y los objetos arqueológicos del Colegio, fue su primera aproximación a la arqueología.

Realizó sus estudios profesionales en la Escuela Nacional de Antropología de Ciudad de México, donde obtuvo el título de arqueólogo, y la Universidad Nacional Autónoma de México le otorgó posteriormente el grado de maestro en ciencias antropológicas.

El profesor Sáenz, logró realizar dichos estudios en el país azteca gracias a la beca que le otorgara la Fundación Rockefeller, junto a otros tres estudiantes del istmo.