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Juigalpa
Han pasado 40 años desde aquel lamentable accidente de tránsito en el que perdió la vida el insigne maestro, Gregorio Aguilar Barea, recordado en este municipio por sus innumerables obras culturales y su altruismo. Ayer, aniversario de su fallecimiento, fue recordado una vez más.

Este año la disertación en su memoria fue asignada al profesor Víctor Manuel Báez, mientras los miembros del Clan Intelectual, con el apoyo económico del Comité de la Fiesta Patronal y del Ministerio de Educación, Mined, develaron una placa en las cercanías del Campo Santo, además, reinauguraron el andén peatonal que va desde el Hospital Asunción hasta la entrada de Juigalpa, con el nombre del maestro.

Gran herencia
En la homilía oficiada por el padre Aníbal Pérez Rodríguez, vicario de la Catedral, fue notoria la poca concurrencia, unos cuántos alumnos de la Escuela Normal hicieron presencia, y en una de las bancas estaba el profesor y poeta Guillermo Rothschuh, en compañía del escritor y ex diputado, Lombardo Martínez.

“Cuando uno se entrega por los demás sin recibir nada a cambio, va dejando recuerdos dignos de imitar, y eso fue lo que hizo el profesor Gregorio Aguilar Barea, darle la mano a niños y a jóvenes en su preparación”, resaltó el padre Pérez Rodríguez.

Después de la misa, se inauguró el andén y se develó la placa. El profesor Aguilar Barea impulsó la creación del Museo, del Zoológico, de la primera biblioteca pública, la fundación del Clan Intelectual, la escuela de música y un grupo de Boy Scout.