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SÉBACO
No es necesario ser adinerado o tener grandes haciendas cafetaleras o ganaderas o mansiones para ser un buen estudiante y conquistar primeros lugares a base de estudio y esfuerzo.

En el municipio de Sébaco, un adolescente de 16 años conquistó el título del mejor bachiller 2010 a nivel nacional y un niño de 12 años obtuvo el segundo lugar de mejor alumno de sexto grado a nivel nacional.

El joven bachiller que piensa estudiar arquitectura y espera una beca para lograrlo, se llama Saúl Nathan Castro García, estudiante del Colegio Nacional de Sébaco, de extracción humilde, pero con espíritu de superación.

Saúl vive en una casa sencilla que está ubicada del colegio San José de Sébaco, media cuadra al Este, con sus padres Alexis Castro Tercero y Rosa María García Espinoza. Saúl es el segundo de tres hermanos.

Zozobras económicas
Aunque don Alexis es fontanero, no tiene empleo fijo, por lo que en su tiempo libre se dedica a vender medicina natural, mientras que doña Rosa es costurera, con lo que ayuda a su marido para la manutención del hogar.

“Tuve que estudiar bastante, porque primero competí a nivel municipal, luego la departamental y ahora la nacional, pero además de estudiar, le ponía mucha mente a la explicación que daban los profesores en el instituto, lo que hacía un poco más fácil el estudio, fue así que logré ir ocupando los primeros lugares hasta llegar al nacional”, señaló.

Saúl dijo a EL NUEVO DIARIO que tuvo que hacer a un lado las actividades recreativas y deportivas, para dedicarse al estudio y eso le sirvió para hoy ser el mejor bachiller de Nicaragua y espera seguir estudiando hasta coronar la carrera de Arquitectura, que es su sueño.

Delvin, logró segundo lugar
Mientras que en el barrio El Caserío, del valle de Chagüitillo, en Sébaco, vive el niño Delvin Moisés Palacio Castro, de 12 años, con sus padres Guadalupe del Carmen Castro Ortega y José Rigoberto Palacio Flores. Estudia en el Colegio “Cándida Miranda” y logró el segundo lugar como mejor alumno a nivel nacional.

Los padres del niño están orgullosos por el lugar que ha logrado Delvin, mientras el jovencito expresaba: “estoy alegre por el triunfo, tuve que competir con trece niños más, el primer lugar lo ganó una niña de León, pero yo logré el segundo, pero además tengo los primeros lugares a nivel del municipio y del departamento, lo que es un orgullo para mí y de mi familia”. Dice que espera concluir su bachillerato y convertirse en ingeniero agrónomo.

Para lograr estos estudios de Delvin y sus hermanos, la madre de Delvin trabaja en los beneficios de café y su padre es bodeguero de uno de los beneficios.