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Una enorme cantidad de agua proveniente de las pilas de oxidación de la ciudad de Rivas caen a diario al lago Cocibolca por medio del río de Oro, que arrastra las aguas color verde cuando hace su travesía por la parte norte del estadio “Yamil Ríos Ugarte”, para ir a desembocar al Gran Lago.

Para Hernán Emilio Morales, asesor legal de la Alcaldía de San Jorge y miembro de la comisión ambiental municipal, las aguas que emanan de las cinco pilas sépticas y se mezclan con la corriente del río de Oro, están matando a pellizcos al Cocibolca y al mismo río, “porque son aguas tóxicas que contaminan y causan la muerte de peces en la parte donde desemboca el río de Oro”, expresó.

Ante ese mal ambiental, Morales señaló que la municipalidad de San Jorge ha denunciado el caso en reiteradas ocasiones ante los diputados, y hasta ha promovido marchas ambientalistas en la desembocadura del río de Oro, para que los escuchen y cesen la contaminación del lago por medio de las pilas sépticas, las que considera ya dieron su vida útil.

De acuerdo con el funcionario, la época en que el Cocibolca recibe más contaminación de las pilas sépticas es en invierno, cuando las pilas rebasan su capacidad “y grandes masas de agua cruda se vuelcan y van a dar al río de Oro, por lo que es absurdo buscar que declaren el Gran Lago patrimonio de la humanidad cuando las mismas instituciones estatales lo están contaminado”, expresó.

Según Morales, las pilas sépticas fueron construidas en 1976, cuando Rivas no tenía la gran explosión demográfica de la actualidad, y eso, según él, permitía a Enacal darles el mantenimiento y tratamiento adecuados, pero ahora muestran los estragos de la vejez a simple vista.

La denuncia de contaminación del Cocibolca por medio de las pilas sépticas de Enacal–Rivas también la han hecho llegar otros ciudadanos a la Procuraduría General de República (PGR) con sede en Rivas, y por ende se formó una comisión interinstitucional conformada por el Minsa, Marena, PGR y la alcaldía de Rivas, que se encargará de realizar inspecciones en las pilas sépticas y parte del recorrido del río de Oro.

En la actualidad, el río de Oro “recoge” las aguas que emanan de las pilas sépticas por medio de un canal de desagüe, donde claramente se nota la conexión entre el agua transparente del río y el agua verde que sale de las pilas.