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La bella y preciosa Perla del Septentrión, que se destaca por ser una de las ciudades más acogedora y amistosas del país, cumplió ayer 14 de febrero, el 146 aniversario de haber sido elevada categoría de ciudad. Anteriormente se le conocía como Villa de San Pedro, pero sus habitantes han venido trabajando para embellecerla cada día más, para que los visitantes se sienta como en su casa.

El 14 de febrero de 1862 la Cámara del Senado de Nicaragua y el presidente de la República otorgaron a la Villa de San Pedro de Matagalpa la categoría de ciudad, ese día fue de mucha alegría para sus habitantes, por lo que la fiesta no se hizo esperar. Las autoridades municipales, para recordar esa fecha histórica, realizan una serie de actividades, entre la que está la fiesta de parque a parque.

Nuestros historiadores y recopiladores de datos históricos aseguran que el nombre Matagalpa proviene del náhuatl, matatl (red) y calli (casa par), casa de las redes o lugar de las diez casas; otros señalan que significa cabeza mayor o vamos a las piedras; pero lo importante es que el nombre es precolombino.

Eran tan importante estos tres poblados indígenas, que el 22 de abril de 1751, el obispo que vivía en estas tierras, Agustín de la Santa Cruz, describió lo siguiente: “Está situada a media legua de la montaña, a ocho leguas del corregimiento de Sébaco, es un terreno desigual y montoso, pero una tierra fértil y fresca, se compone de tres parcialidades habitadas por indios, Molagüina, Solingalpa y Matagalpa”.

A la conquista de los españoles, éstos se encontraron con la resistencia indígena en varios puntos que componen el departamento de Matagalpa, pero en el lugar que hoy está la ciudad, había tres parcialidades: Matagalpa, Molagüina y Solingalpa, por lo que en 1560 se fueron asentando algunos españoles en Molagüina, y conocieron poco a poco las tres parcialidades que habitaban los indígenas, según datos recabados por Carlos Lazo, autor del libro Historia de los barrios de Matagalpa.

La parcialidad de Matagalpa era, según los historiadores, más pequeña que Molagüina y Solingalpa, pero Matagalpa tenía mejores condiciones geográficas y climáticas, era una zona montañosa, con un verdor esplendoroso, una ladera con una vista amplia, y en sus alrededores había animales salvajes debido a que estaba cerca del río, por lo que los españoles prefirieron ubicarse en este lugar, y el barrio se fue extendiendo rápidamente.

Para que hoy los turistas puedan gozar del calor humano que brindan los matagalpinos, ha habido grandes luchas, principalmente de nuestros indígenas para sobrevivir y defender también el país del invasor. Para dar una idea, según el historiador Eddy Kühl Aráuz y datos facilitados por Jaime Incer Barquero, en 1854 400 indios flecheros matagalpinos ayudaron a liberar la ciudad de León de la ocupación del general salvadoreño Malespín, pero por resentimiento contra el gobierno de León, representado por don José León Sandoval, por la anarquía política que sufrieron, se pasaron a pelear al lado de los legitimistas de Granada, en contra de los demócratas de León.

Otro dato importante de la lucha de los indios matagalpa es la participación en la derrota de William Walker, en la batalla de la hacienda San Jacinto, en 1854, en las filas del ejército del Septentrión, fundado por el general Tomás Martínez y bajo el mando del mayor Francisco Sacasa; después lucharon en Masaya y Granada hasta expulsar a los filibusteros del territorio nacional.

Belleza natural
y arquitectónica
Aparte del majestuoso cerro Apante, que como buen soldado se ha convertido en un eterno vigilante de la Perla del Septentrión, está la bella catedral de San Pedro, cuya construcción la iniciaron los padres jesuitas bajo la dirección del sacerdote Alejandro Cáceres, quien además de cura era arquitecto, a quien indios y ladinos llamaban “Tata Cáceres”, según el historiador Eddy Kühl, y quien solicitó los planos a la compañía de Jesús en España para la construcción de la parroquia, la que posteriormente se convertiría en la Santa Iglesia Catedral de San Pedro; los planos señalaban que el templo debía tener cinco naves, pero al final sólo se hicieron de tres.

La primera piedra se colocó el 29 de junio de 1874, el mismo día que se celebra la fiesta a San Pedro Apóstol, patrono de la parroquia de ese entonces, porque primero fue parroquia antes de ser elevada a la categoría de Catedral; ésta tenía una dimensión de 25 varas de ancho por 70 de largo, para un área total de 1,750 varas cuadradas.

Se cuenta que las personas adineradas aportaron los materiales para la construcción, mientras que los mestizos e indios ponían la mano de obra, divididos en cuadradillas de trabajo; aún se están investigando datos históricos sobre esta construcción, ya que se asegura que muchos indios murieron en la edificación de esta belleza arquitectónica.

Los promotores de esta construcción, los padres jesuitas, fueron expulsados del país por el presidente Joaquín Zavala en 1881, por lo que la construcción de la catedral se vio interrumpida, y fue hasta en 1885 que el pueblo continúa con los trabajos de la catedral. En 1874 comenzó la construcción, pero hasta 1895 se abrieron las puertas al público por el padre Juan Ramón Pineda; aunque fue hasta el 24 de diciembre de 1924, con la consagración de Monseñor Isidro Carrillo y Salazar, Obispo de Matagalpa y Jinotega, que la parroquia de San Pedro Apóstol fue elevada al rango de catedral, según el historiador Eddy Kühl en su libro Matagalpa y su gente.

Los logros y alegría
Dejando a un lado los datos históricos de la bella Matagalpa, que fue primeramente bautizada como Villa de San Pedro, el 14 de febrero de 1862, la Villa es elevada al rango de ciudad. Para esa fecha, Matagalpa contaba con tres iglesias, dos parques, dos calles, un cabildo, un mercado, un mesón, la casa de la comunidad indígena y tenía unas 760 viviendas.

Los alcaldes
En este 146 aniversario de la ciudad se debe reconocer a esos hombres y mujeres que han dirigido los destinos de la ciudad de Matagalpa, unos más, otros menos, pero todos han puesto un granito de arena para ir embelleciendo la ciudad poco a poco.

Entre los alcaldes que ha tenido Matagalpa y que se recuerdan están: Celestino Reyes, Juan Cerna, Nicolás Grijalva, Secundino González, Salvador Cuadra, Agustín Montes, Tomás Bermúdez Eudoro Mantilla, Zacarías Guevara, Ramón Grijalva, Jorge Choisell Praslín, Arístides Orúe, Horacio Bermúdez, Luis Salazar, Salvador Amador, Ramón Arnesto, Juan Bautista Mairena, Francisco González Granera, Felipe Núñez, Rosa Barrera, Samuel Amador, Luis Eduardo Lacayo Vázquez, Amado Leytón, Francisco Aráuz Blandón, Julio Cisne, Francisco Reyes Somarriba, Rigoberto Navarro Alonso, Ronald Sacasa Rosales, Tomás Mansell, Carmen Leiva de Cerna, Pablo Lugo.

Para finalizar la guerra contra de la dictadura, en 1979, se formó una junta compuesta por Julio Ruiz Quezada y Antonio Orúe Reyes; después del triunfo revolucionario, la alcaldía fue manejada por la Junta de Reconstrucción Nacional, compuesta por Alfonso López, Carlos Argüello Pravia, Jorge Adrián Rodríguez, Rafael Tijerino y Erasmo Montoya, después fueron los alcaldes José Noé Rodríguez, Sadrach Zeledón Rocha, Lucy González Picado, Margine Gutiérrez Blandón, Frank Lanzas Tercero, Jaime Castro Navarro, Nelson Artola Escobar y Gonzalo Navarro.

Esta ciudad ha sido afectada por los fenómenos naturales. Uno de ellos se registró en 1902, cuando se desbordó el río Yaguares, que causó la muerte de un centenar de personas y destruyó varias viviendas, principalmente donde es hoy la alcaldía municipal.

Para celebrar y recordar a la ciudad, las autoridades municipales prepararon una serie de actividades, entre ellas una fiesta de parque a parque, donde seis conjuntos amenizaron anoche la fiesta de aniversario.

Entre las actividades: el festival del amor por Matagalpa, carreras de cintas, actividades deportivas, conferencias sobre la historia de Matagalpa, gala cultural en el Parque Darío, elección de la reina del 146 aniversario, el carnaval por Matagalpa; concursos populares, entre los que sobresale el matrimonio más viejo, que cumplió años el 14 de febrero, entre otras actividades, según confirmó el alcalde de Matagalpa, doctor Gonzalo Navarro.

En este aniversario también hubo la competencia del beso más largo, y siete preciosas jovencitas se disputaron el cetro para llegar ser la reina del 146 aniversario de la Perla del Septentrión.