Róger Olivas
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La red de facilitadores judiciales apoyados por la Organización de Estados Americanos, OEA, por el Gobierno de Holanda, el Poder Judicial y la Alcaldía de Chinandega, desempeñan un rol importante en la solución de conflictos en barrios y comarcas de este municipio.

Desde 2009, los 17 facilitadores judiciales de esta jurisdicción recibieron capotes, lámparas y botas, entre otros materiales como el Código Penal, para desarrollar su trabajo, principalmente en esta temporada de invierno.

Claudia Noguera, Juez Local Penal de Chinandega y coordinadora del proyecto en este municipio, aseguró que los facilitadores judiciales son personas virtuosas, que no desempeñan cargos políticos y trabajan a conciencia sin devengar salario. Además, usan el diálogo como principal solución a faltas menores, lo que contribuye a reducir la carga laboral de la oficina judicial a su cargo.

Para la funcionaria, éste es un triunfo de la administración de justicia, porque han unificado criterios con los 80 facilitadores judiciales que funcionan en el departamento de Chinandega.

“Se les capacita acerca de diferentes temas como la prevención de delitos sexuales y trata de personas, entre otros, para que orienten y prevengan a la población”, aseguró la funcionaria.

Manifestó que estudiaron varios casos para conocer la preparación de los facilitadores, que tienen gran disposición al trabajo a pesar que no recibe salario.

La juez indicó que los facilitadores son capacitados constantemente, y a finales de octubre seleccionarán a más facilitadores, para avanzar en el proceso de completamiento de los mismos.

“Hay un facilitador que ya resolvió diez causas con igual cantidad de mediaciones. Normalmente se registran 200 causas al mes en el juzgado a mi cargo, se necesita otro juzgado, por lo que el Poder Judicial está en aras de crearlo”, afirmó.


Facilitadores contentos
con su trabajo
Alberto Antonio Maldonado Lainez, facilitador de la comarca El Piloto ubicada cerca del kilómetro 148 de la carretera Chinandega-El Guasaule, se mostró contento con su trabajo que desarrolla desde hace año y medio.

“Fui seleccionado democráticamente por la comunidad. Tenemos el apoyo incondicional de la juez, que nos asesora para resolver casos no graves, pero que si no se evitan pueden convertirse en conflictos, lo cual evitamos a toda costa”, indicó.

Rosa Ivania Ramírez Beltrán, del reparto Monserrat, manifestó que la población de cada barrio o comarca se acerca con toda confianza a los facilitadores judiciales, para resolver sus problemas, sin llegar a los juzgados.

Indicó que mediante el diálogo solucionan problemas relacionados a amojonamientos, pleitos vecinales y daños menores a la propiedad, entre otros.

Dijo que cuando las partes llegan a un acuerdo satisfactorio, se hace un acta firmada, y se les establece un plazo de prueba para determinar si respetaron el convenio, y registrarlo en el juzgado.