•  |
  •  |
  • END

ALTAGRACIA - ISLA DE OMETEPE

La construcción de una sala de espera, que la Empresa Portuaria Nacional (EPN) pretende edificar en la parte exterior del Puerto de Gracia del municipio de Altagracia Isla de Ometepe, ha causado una fuerte división entre los pobladores que habitan en áreas aledañas a dicha terminal acuática, ya que una parte se opone a que el proyecto se ejecute fuera de las instalaciones de la EPN, porque aducen que la obra les va a obstruir el acceso a sus propiedades.

Entre los que se oponen a que la sala de espera de pasajeros se construya en la parte exterior de la EPN, están los socios de la cooperativa de trasportistas de carga del municipio de Altagracia, quienes el 22 de octubre dirigieron una misiva al alcalde de este municipio Orlado Meza Gómez, para expresar que no están de acuerdo que la construcción se haga en la vía pública porque obstruiría la libre circulación de un camino que colinda con la terminal por el costado oeste.

Pobladores de la comunidad de San Miguel también enviaron una carta al edil manifestando que no están en contra del progreso que pretende hacer la EPN en el Puerto de Gracia, pero aseguran que si la sala de espera se hace en la parte exterior del muelle resultarían seriamente afectados y por ende lo que demandan es que la obra se construya dentro de las instalaciones del puerto.

Según el productor de plátanos Álvaro García Flores, con la construcción el resultaría seriamente afectado porque a “200 varas al oeste tengo mi propiedad y con la edificación de la sala de espera ya los camiones no podrán ingresar a sacar las cosechas de plátanos y tendría que cargar al hombro”, explicó.

13 productores afectados

En una situación similar quedaría el productor Rudy Ortiz Mora, y, según él, los afectados serían trece productores, y a la vez lamentó que los funcionarios de la EPN no hayan hecho una consulta del proyecto en la comunidad.

Por su parte Homero Ortiz, manifestó que en el sector conocido como “Chipaz”, inversionistas norteamericanos adquirieron una propiedad para construir dos hoteles, “pero si nos dejan sin acceso van a perder interés de invertir”, acotó.

En tanto, Flavia Jarquín Cruz, señaló que los habitantes de las casas del costado oeste de la terminal portuaria, quedarían como dentro de una caja de fósforo una vez que se construya la sala de espera y agregó que a la vez les cercenarían la placita que históricamente usa la comunidad para reunirse y realizar actividades religiosas y recreativas para los niños.

Los quejosos señalan que la portuaria tiene suficiente espacio para ejecutar la obra en el sector donde existen los vestigios de lo que fue una sala de espera y a la vez revelaron que la EPN dividió a la comunidad con el apoyo de la secretaria política municipal del FSLN, de Altagracia, Yerí Espinoza, “ya que le ofrecieron trabajo a una parte de los habitantes para que respaldaran la construcción y a nosotros nos amenazan con demandarnos o echarnos presos”, dijo doña Margarita Cruz.

CPC están a favor

Según una carta que está en nuestro poder, quienes están de acuerdo a que la obra se construya fuera de la terminal portuaria, son los miembros de los CPC de la comunidad de San Miguel, y en la misiva detallan que quienes se oponen al proyecto lo hacen “por intereses particulares y egoístas”.