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OCOTAL

De luto se encuentra el personal de Salud de Nueva Segovia por la desaparición física del doctor Francisco José Moncada Midence, quien rindió su bata blanca a sus 79 años, el domingo último, dejando como legado su humanismo y lo que es servir a quienes necesiten una asistencia para recuperar su salud.

Por más de 45 años, dejó el eco de sus pasos en los pasillos del Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, donde inició el duro trajinar de su profesión médica graduada en la Universidad Autónoma de México, Unam, en 1957. Una época, en que además de él, fungían la medicina profesional en Ocotal, Buenaventura Selva y Francisco Buitrago.

El alcalde Carlos Norori, que junto con el Concejo rindió un homenaje póstumo en la Casa para la Cultura, dijo que los ocotaleanos lo reconocieron como un hijo dilecto porque a pesar de las oportunidades que tuvo en el extranjero, “él regresó a este pueblo y por más de 45 años brindó atención a ricos y pobres, a gente de la ciudad y el campo”.

Aura Jiménez, enfermera del hospital desde 1972, lo recordó como el maestro que formó en la práctica a muchas enfermeras y les inculcó los valores humanísticos de la Medicina. “Me enseñó hasta cómo vestir la mesa de cirugías”, expresó.

Además, un hombre de disciplina rigurosa, incondicional y sin horario de trabajo que por mucho tiempo cuando se iniciaba la salud en Nueva Segovia, lo ejercía sin devengar salario y nunca faltó a un turno médico.

Multifacético

Apenas se había bajado de la camioneta, después de salir del hospital en horas de la madrugada, cuando volvían a llamarle por otra emergencia, y él nunca dijo que no, porque nunca dejó ir a un paciente sin que tuviera su debida atención, relató Jiménez. En los años ochenta, en las vicisitudes de la guerra, era el único especialista en el hospital.

Sus colegas lo admiraban porque fue doctor en todo: cirujano, traumatólogo, ginecólogo, pediatra, urólogo y hasta mecánico porque reparaba las fallas de los pocos instrumentos médicos que tenía el hospital, ya hasta cultivó hortalizas en el patio del hospital para garantizar la alimentación de los pacientes.

Fue maestro de Física y Química en el Instituto Nacional de Secundaria “Leonardo Matute”. Además, fungió como Jefe de Sanidad, fundador de Cruz Roja en Nueva Segovia, miembro altruista de los clubes de León y Rotarios, presidente de la Asociación Médica del departamento.

Orden Hipocrática con su nombre

Cuando no se conocían elementos médicos modernos como el clavo o el tornillo en la ortopedia, el notable galeno se las ingeniaba para unir las partes óseas de sus pacientes. “Nos decía que le preparáramos el material, y eran costales de arena, que se hacían para las pesas, y con esas mantenía a los pacientes hasta 15 días. A las enfermeras nos enseñó a poner yeso y nunca tuvo ayudante en la cirugía, como es ahora”, recordó Jiménez.

En vida, en 1998, la administración edilicia de Martha Adriana Peralta Paguaga, le impuso la Orden Hipocrática que se creó con su propio nombre “Doctor Francisco Moncada Midence”, la que posteriormente, sólo la ha recibido la Brigada Médico Cubana-Nicaragüense “Todos con Vos”. También él presenció la incrustación de la placa en la sala de Ginecología del centro asistencial que perenniza su nombre.