Máximo Rugama
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Más de cuarenta riachuelos y quebradas han desaparecido en el departamento de Estelí, a pesar de que la estación seca ha sido este año menos fuerte en comparación con periodos anteriores.

Según la secretaria general del Ministerio Agropecuario y Forestal, Esmeralda López, es preocupante y cabe la necesidad de fortalecer lo que denominó sistema ambiental integral y activo.

Esto debe de ser una campanada de alerta, señaló, ante el creciente deterioro de los recursos naturales.

El gobierno a través del Magfor, en coordinación con otras entidades como el Inafor y el INTA, trabaja para evitar que campesinos sin escrúpulos, en zonas de Daraylí y Venecia, en el municipio de Condega, sigan usando áreas boscosas para el cultivo de granos básicos.

Eso ha dañado gran extensión de terrenos y provoca deslizamientos de tierra en invierno.

La situación no es nada prometedora en lugares de la zona rural del municipio esteliano de La Trinidad, en donde el año pasado, inclusive en el área urbana la alcaldía declaró la emergencia debido a que dos pozos se habían secado.

Ahora la situación quizá será menor, porque excavaron dos nuevos pozos, pero de todas formas, según expertos, cada año las fuentes de agua subterráneas en esa localidad además de contaminarse se profundizan.