Tatiana Rothschuh
  •   SAN CARLOS  |
  •  |
  •  |
  • END

Con una expo-feria y un encuentro de líderes de comunidades de los diferentes departamentos del país, el movimiento cooperativo de Nicaragua y el Consejo Nacional del Cooperativismo, Conacoop, se solidarizó con los nicaragüenses que residen y laboran en la vecina del Sur.

Asimismo, respaldó las iniciativas de paz y concordia para encontrar una solución al diferendo entre Costa Rica y Nicaragua.

Durante dos días, la cabecera de Río San Juan fue sede del encuentro de un mil líderes del Movimiento Cooperativo de Nicaragua, conformado por más de 182 mil integrantes, al término del cual su principal orador fue el vicetitular del Marena, Roberto Araquistain.

Al explicar el Libro Blanco sobre las verdades que Costa Rica oculta, el funcionario del Marena reconoció el esfuerzo del cooperativismo “por cambiar el modelo destructivo por un modelo de vida, en el cual vamos a vivir y a producir en armonía con la naturaleza, respetando los recursos naturales, nuestra flora y fauna”.

Mauricio Martínez, de Cooperio-Río San Juan, destacó que el movimiento cooperativo se encamina hacia la industrialización de la producción para hacerlo “mas eficaz y beneficioso”.

“Nosotros también conocemos Río San Juan”

José Miguel Sandoval, Gerente de Fedecoosa, que aglutina a 130 cooperativas con unos 6,000 productores, explicó que con el encuentro, además de respaldar y unirse a la defensa del río San Juan, se proponen una estrategia de desarrollo de las cooperativas del departamento.

Paulina del Carmen Martínez, de una cooperativa multisectorial de El Viejo, Chinandega, dijo: “Ahora sí puedo decir que conozco Río San Juan, estoy conociendo mi Nicaragua”. Marina Santos, de esa zona, y Nubia Cordero, de Lechecuagos, León, expresaron su emoción de conocer estas tierras.

Roberto Betanco, de Palacagüina, no se quedó atrás: “Venimos a un intercambio de cultura y de nuestros productos”, manifestó, al mostrar tomates, chiltomas, uvas y la famosa rosquilla somoteña.

Juan Carlos Avilés, de la Cooperativa Jigüina, ofreció el mejor café norteño, así como carne de cerdo jamonada, mermeladas y uvas. Ángela Rayo y Ángela Delgado, de Posoltega y Jiquilillo, respectivamente, acabaron con lo que llevaron: los cócteles de conchas, y la flor de jamaica y cosa de horno.