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San Andrés de Bocay

Colaboradores históricos del FSLN de origen mískito y cuyos padres sirvieron en las filas del general Sandino, hoy necesitan del partido de gobierno ya que en los años ochentas perdieron todos sus bienes al ser trasladados y reubicados en las entonces denominadas Unidades de Producción.

Don Víctor Fernández Flores, de 95 años, y su esposa Estebana Duarte, de 94, ahora viven solos y están enfermos, no tienen dinero para su manutención y necesitan ayuda ya que el gobierno territorial no los toma en cuenta sólo cuando se acercan las elecciones, dijeron los ancianos a EL NUEVO DIARIO.

Don Víctor asegura que a los 13 años cuidó un campamento de Sandino ubicado en la comunidad de Almarrana.

Pierde propiedad, enseres y nietos

Los años 80 lo dejaron sin nada, un teniente del Ejército Popular Sandinista le manifestó que tenían que salir de la zona y vender todo lo que tenía, pero como no había quien comprara y se acercaba la hora de partir, le mataron 45 vacas, 7 bestias caballares y un burro y lo único que pudo sacar fue un saco de ropa.

“Me dijeron que todo lo que había perdido me lo iban a pagar, pero es la fecha y sigo esperando. En esa ocasión me dijeron que tenían que matar a los animales porque no los podían dejar vivos”, recuerda el colaborador histórico.

Señala que ese día salió con su mujer, sus hijos y nietos, unos por tierra y otros en helicóptero. Su nuera y cuatro nietos, se montaron en uno de los aparatos que cayó, muriendo sus familiares y otras personas en el accidente.

Don Víctor expresó que a veces les envían canastas básicas a los ancianos mískitos, pero éstas no llegan a su destino, por lo que pide que haya un control de entrega para favorecer a los más pobres del territorio.

Honorio solicita ayuda

Por su parte Honorio Fernández, hijo de don Víctor y doña Estebana, señaló que fue duro para él ya que el día que su esposa y sus hijos subieron al helicóptero, él trasladaba a más de mil personas por tierra y cuando llegaron a Ayapal le contaron la trágica noticia.

Honorio fue miembro del Ejército de Nicaragua, y en una ocasión buscó la ayuda del secretario político de Jinotega, Leónidas Centeno para que lo apoyara, pero ni siquiera lo atendió, a pesar que él (Honorio) es vicesecretario del partido de gobierno en su zona.

“No pido para mí, sino para mis viejitos, ya que la mayoría somos pobres y no tenemos para mantenerlos, principalmente las medicinas que necesitan”, concluyó Honorio.