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Mal olor, brotes de zancudos y con temor a enfermedades, es lo que han estado aguantando día y noche, los pobladores de la Villa San Jerónimo y Villa Bosco Monje desde hace cuatro meses a raíz de las aguas putrefactas que salen de las casas del barrio El Candil, donde se realizó un proyecto de adoquinado.

Según los pobladores, el proyecto de adoquinado que se realizó en el barrio El Candil no contó con la supervisión y evaluación de técnicos e ingenieros por lo que permitieron que las aguas sucias de las casas de ese sector salieran hacia una canaleta que llega hasta la entrada de ambas Villas.

En una carta enviada al EL NUEVO DIARIO, la cual está sustentada por treinta firmas de pobladores de esos sectores, manifiesta que la Villa San Jerónimo ha sido el barrio marginado por la actual administración en la mayoría de sus aspectos e incluso no se la ha programado proyecto alguno que mejore las condiciones habitacionales en las dos últimas administraciones edilicias y más bien lo están utilizando como vertedero de aguas putrefactas, como una discriminación y menosprecio hacia los habitantes de este sector.

Agua sucia cae directamente

“El agua sucia que va de esa calle que construyeron nos cae directamente a nosotros que es en la calle principal de la Villa Bosco Monje y Villa San Jerónimo, el agua servida que tira esa gente nos cae a nosotros”, manifestó Jesús Sequeira Monje, poblador.

Agregó, que al hacer el adoquinado se construyó una canaleta y que supuestamente la alcaldía dejó que la gente se conectara y sacara el agua sucia por lo que les perjudican y que esa calle parece cloaca con su apariencia perdiendo la estética y el embellecimiento de la ciudad.

Vector de enfermedades

“El hedor es insoportable por todo el vecindario. Siendo éste un vector para la proliferación de muchas enfermedades que actualmente están diezmando a nuestra población”, expresó Sequeira.

Miguel Potoy, uno de los pobladores más afectados, dijo que a consecuencias de ese problema con el agua putrefacta que es permanente en ese lugar hay más zancudos por tal razón pide fumigación casa a casa por parte del Siláis de Masaya.

Según los pobladores al construir ese canal y al permitir que el agua sucia saliera por esa canaleta no se tomó en cuenta las Ordenanzas Municipales que violan varios aspectos.

“En el capítulo II, de los conceptos y definiciones: contaminación, contaminante, estudio y evaluación de impacto ambiental, residuos peligrosos, aguas residuales, vectores (sobre todo artrópodos) que trasmiten enfermedades. El capítulo III, nos habla sobre las aguas residuales y en el capítulo VIII, de las sanciones y procedimientos administrativos por lo que en los artículos 41, 42 y 44 refleja a quienes se le aplicara multa como lo son: ¿A los vecinos que sacan el agua servida?¿Al funcionario que realizó la obra? ¿Al supervisor de este funcionario? ¿A la alcaldía, en su defecto a nuestro alcalde?”, señaló Sequeira Monje.

Los pobladores afectados enviaron cartas a la alcaldía y al Siláis de Masaya.

Por su parte, el alcalde de Masaya, Félix Trejos, se reunió con los pobladores y según el divulgador de la alcaldía, Allan Gutiérrez, hoy se espera que la situación que hay en ambas villas se solucione, por lo que se le va a notificar a la gente que tira el agua sucia en la calle, y si hacen caso omiso a la notificación se le multará de acuerdo a la ordenanza ambiental.

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