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La sobrepoblación de reos que tiene el Sistema Penitenciario de Granada, se extendió a las celdas preventivas de la Policía de esta ciudad, según confirmó el fin de semana el Juez de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, Vicente Santamaría. Las celdas preventivas –que no cuentan con condiciones de seguridad e higiene-- tienen capacidad para albergar a 50 reos, y actualmente aloja a 130 transgresores de la ley que ya deberían haber sido trasladados al penal.

Según Santamaría, entre éstos se encuentran reos que tienen más de dos meses de estar en celdas preventivas.

“Las celdas de la Policía no están hechas para pagar condena, y se supone que desde que ellos entran, ya empiezan a contar los días.

Ahí los reos no pueden salir a tomar el sol, no reciben visitas conyugales y no están retribuyendo a la sociedad por el daño que causaron. A todas luces, eso va contra la ley”, dijo el judicial.

La débil infraestructura de los camarotes y el bajo presupuesto de la institución, no permite brindar las garantías mínimas, púes según dijo Santamaría, los presos permanecen en espacios reducidos donde orinan, defecan y vomitan. En el peor de los casos, los familiares deben asumir los gastos de alimentación.

“Estas cárceles preventivas están localizadas en el sitio donde funcionó la extinta Seguridad del Estado, y la estadía se supone que es por un tiempo corto, no por semanas ni meses como está sucediendo actualmente.

El gran problema es que el Sistema Penitenciario está rechazando todas las solicitudes de ingreso, porque ahí tampoco hay espacio para más detenidos”, explicó.

Buscar soluciones
A la fecha, la Jefatura Departamental de la Policía Nacional reportó el ingreso de 36 personas acusadas de cometer robos en todas sus modalidades, y 38 por narcotráfico,  la cifra restante es por otro tipo de delitos.

Santamaría comentó que se hicieron gestiones para trasladar a este grupo de reos con el propósito de evacuar las celdas, pero el intento resultó infructuoso.  Hace años el centro penitenciario excedió su capacidad para 400 internos, y en la actualidad tiene 930.

Tampoco no hay acceso a agua potable, y sólo médico para atender los padecimientos de los reos.

Ante el colapso de la capacidad del Sistema y el riesgo de algún hecho violento, el funcionario propone la búsqueda de medidas sustitutas, como trabajos en beneficio de la comunidad.

Menciona, por ejemplo, que para delitos menos graves recomienda llevar a la práctica convenios suscritos con las alcaldías, hospitales y escuelas.

“Perfectamente pueden sembrar árboles, limpiar parques, hacer pupitres o cualquier otra cosa, siempre y cuando ellos acepten. Es un tiempo laborado que se descuenta a su condena y con esto están resarciendo el daño ocasionado”, concluyó.  

Ayer por la mañana, algunos familiares de reos se comunicaron con este rotativo para denunciar que desde hace cinco días no llega el agua al Sistema Penitenciario, razón por la que los detenidos no están bañándose, ni haciendo uso de los deteriorados servicios higiénicos.