•  |
  •  |

Destructivo el Real Madrid y bajo de voltaje el Barcelona. Esa fue la imagen que vimos de los dos gigantes del fútbol español en sus victorias por 6-3 y 2-0 sobre el Valencia y el Osasuna, utilizando a muchos de sus suplentes para darle descanso a las fieras, mientras se acercan los duelos a muerte entre ellos en la fase semifinal de la Champions, comenzando este miércoles.

El Madrid a galope tendido, construyó una ventaja de 5 por 0, y luego trotando, terminó de construir el triunfo por 6-3 con tres goles de Higuaín, dos de Kaká, y el abridor de Benzema.

Casillas aprovechó unas tres exigencias para estirar los músculos y someter a prueba sus reflejos, quedando sin chance en cada uno de los tres goles. Lo mejor para el Madrid, que lamenta la pérdida de Khedira por largo rato, fue ver bien afilado a Higuaín y en franca recuperación a Kaká, quien facilitó dos asistencias. Su banco es estupendo. El Barsa enfrentó problemas, y lo único revitalizante en la primera parte fue el reencuentro de David Villa con el gol. Mientras Mourinho le dio unos minutos a Cristiano Ronaldo con el partido en el bolsillo, para que se soltara un poco, Guardiola se vio forzado a utilizar a Iniesta, Xavi y Messi en busca de la garantía con el 1-0 incomodándolo. Eso se logró hasta en los minutos finales con el gol de Messi, recibiendo de Alves, superando los 49 de Puskas en la suma de torneos en el mismo año. Con Piqué acompañado de Shakira en las tribunas, y Puyol también a distancia, Guardiola vio cómo Maxwell quedaba inhabilitado, agregándose a Abidal y Adriano, todos laterales izquierdos. Ahora deberá aplicar variantes, quizás con Puyol hacia la raya y Mascherano como compañero de Piqué en el centro.

Mantener la ventaja de 8 puntos, acercó más al Barsa a la conquista del título de Liga, pero el equipo sigue aguijoneado por muchas interrogantes respecto de la Champions.