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El gran interés de William Juárez por ir a la liga mexicana tiene un motivo incuestionable: los Padres de San Diego le han prometido que, según su labor en México, podrían enviarlo este mismo año a las Grandes Ligas a la par de Greg Maddux y Jake Peavy, y por qué no, quizá compartiendo butaca con el mismo Aristides Sevilla.

“El convenio que tengo con los Padres es ir a México y dependiendo de mi labor allá, podrían enviarme directo a Grandes Ligas… Espero se dé la oportunidad, pero mientras me llaman para ir a México quiero estar en forma, jugando con el Bóer”, dijo Juárez ayer, luego de incorporarse al campamento capitalino.

Será una prueba definitiva para la carrera del pitcher de El Viejo, que firmó en el béisbol rentado con los Diamondbacks de Arizona, y en años pasados estuvo a un paso de subir a las Grandes Ligas, lanzando en triple A con el equipo Las Vegas 51s de los Dodgers y ahora pretende aprovechar su última oportunidad, con la camiseta de San Diego.

“Todo depende de la visa mexicana. Todavía ayer (miércoles) me llamaron de la organización de los Padres, y me confirmaron que tienen interés para que vaya a México… Lo que más quiero es volver a jugar en Estados Unidos, me den esa oportunidad para buscar cómo subir a Grandes Ligas”, explicó Juárez.

Desde hoy, Juárez se integrará al staff de pitcheo del Bóer, donde será el pitcher número uno, algo que lo motiva, porque será objeto de atención tanto de la crónica deportiva como de la afición capitalina, una de las más críticas del país.

“No importa que la afición de Managua sea más exigente. Eso me gusta, además, siempre he lanzado bien aquí y no hay temor porque las cosas cambien. También quise venir aquí porque tengo más posibilidades de que me vean otros scouts”, agregó Juárez, quien por primera vez lanzará en un equipo distinto al Chinandega.