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  • EFE

Las apuestas, los expertos y hasta los propios protagonistas, el púgil Manny Paquiao y el estadounidense Shane Mosley, tienen asumido que el campeón filipino es el gran favorito para ganar mañana, sábado, el duelo que ambos van mantener en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas (Nevada).

Aunque el veterano Mosley considera que cuenta con "algunas posibilidades" de ganar a Pacquiao, el campeón del peso welter, versión Organización Mundial de Boxeo, sale como gran favorito para no sólo ganar sino destruir al aspirante estadounidense que desde hace tiempo ya está en la recta final de su brillante carrera.

Los promotores y las autoridades locales de Las Vegas han querido darle interés a la pelea al calificarla como una de las más grandes del siglo, algo un tanto exagerado ya que la diferencia actual entre los dos boxeadores es demasiado grande para que pueda darse ese tipo de combate igualado, en el que no hay un claro favorito.

Por eso, los expertos no están de acuerdo con Bob Arum, el promotor de la velada y el que dirige los intereses de Pacquiao, aunque sí admiten que el sólo hecho de la presencia del campeón y congresista filipino convierte al combate en un gran acontecimiento deportivo con proyección internacional.

De lo que tampoco hay ninguna duda es que todo el mundo quiere ver a Pacquiao y desde hace varios meses las entradas del recinto están todas vendidas, sin importar los altos precios que han tenido que pagar.

Como también se esperaba, las presentaciones de ambos púgiles han sido "educadas", "correctas", sin ningún tipo de excentricidades fingidas para tener que vender mejor la pelea porque la figura de Pacquiao no necesita de ese tipo de complementos tan arraigados dentro del mundo del boxeo, siendo él la excepción.

Lo que sí reivindicaron ambos púgiles es que llegan a la pelea en perfectas condiciones físicas después de una buena preparación y están listos para dar el mejor espectáculo deportivo sobre el cuadrilátero.

También ambos púgiles tienen bien asimilados el papel que van a representar en la pelea, con Pacquiao como el gran favorito para defender su título de campeón y Mosley en el segundo plano como el aspirante que buscará la "gran sorpresa" ante el mejor boxeador que hay actualmente en el mundo.

Pero el propio Pacquiao dice que Mosley podría ser su adversario más exigente desde que venció a Oscar De La Hoya y reiteró que es la clase del rival al que no se le puede subestimar porque te puede generar muchos problemas.

Pacquiao tendrá de nuevo otra oportunidad para exhibir la deslumbrante velocidad con la que destrozó el pasado noviembre al mexicano Antonio Margarito.

El campeón filipino reiteró que se ha entrenado con una gran intensidad durante ocho semanas para mostrar su mejor versión y cree Mosley tratará de hacer lo propio para dejar en el olvido la paliza que Floyd Mayweather Jr. le propinó el año pasado, seguido por un deslucido empate con el mexicano Sergio Mora.

"Cuando está en el cuadrilátero se mueve como si tuviese 31 o 32 años", admitió Pacquiado. "Tiene manos rápidas y es muy rápido de piernas".

Todo eso se puede dar en la actual condición de Mosley, pero los expertos no coinciden con esa valoración después de ver al excampeón mundial estadounidense de tres divisiones diferentes en las últimas peleas.

Más contundentes son los resultados en el mundo de las apuestas que le dan 6-1 favorito a Pacquiao para conseguir la victoria y seguir como el púgil estelar del momento.

Ante esta realidad, Mosley se ha limitado a reconocer que no es el favorito, pero que cuando ambos estén en el cuadrilátero tratará de hacer una pelea interesante y al final ver que es lo que sucede.

Mosley sorprendió a Mayweather Jr. en los primeros asaltos de su pelea, pero bajó el ritmo a medida que avanzaba el combate para luego en el siguiente combate frente a Mora ya dio síntomas de ser un púgil mayor y cansado.

De lo que nadie tiene duda es que la pelea entre Pacquiao y Mosley puede ser entretenida por el hecho que los estilos que representan así lo permiten.

Mosley considera que cuenta con la velocidad y pegada para intercambiar golpes con un gladiador que lo que más le gusta es fajarse cada vez que sale al cuadrilátero, busca a sus rivales y los destruye con sus golpes.

Si la diferencia deportiva entre ambos es importante a la hora de cobrar, queda todavía más palpable con cinco millones de dólares de bolsa para Mosley y veinte millones para Pacquiao, que además son garantizados.

Al margen de lo que pueda dejar la pelea de mañana, sábado, los aficionados siguen teniendo como el gran sueño ver un duelo entre Mayweather Jr. y Pacquiao.

Al que cada vez se complica más en la medida que el campeón invicto estadounidense sigue inmerso en todo tipo de problemas legales, el último con otra demanda por un cargo menor de hostigamiento a varios guardias de seguridad.

Mayweather, de 34 años, tiene una marca invicta como profesional de 41-0 con 25 nocáuts, pero su última pelea fue hace un año y precisamente contra Mosley.