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Tres jugadores titulares de Boston Celtics batallaron contra lesiones en el segundo partido ante Miami Heat el martes, pero ninguno de los tres parece estar en una situación tan seria como para dejarlos en duda para el tercer partido.

Paul Pierce, capitán de los Celtics, sufrió una lesión en su pierna izquierda que lo forzó a ir al vestuario mientras se jugaba el primer cuarto; Ray Allen necesitó ser llevado al vestuario para revisar el pecho tras un codazo de LeBron James; y Rajon Rondo luchó contra los dolores en la espalda que no lo dejaron jugar liberado gran parte del juego.

Pero las lesiones no parecen ser un problema para los Celtics, que descansaron el miércoles y entrenaron ayer. El tercer juego será mañana en Boston.

“Estoy día a día en este momento”, dijo Pierce, quien retornó al juego en el segundo cuarto tras recibir tratamiento. “Aún estamos viendo cómo se siente en un par de días. Cuando te lesionas tu Aquiles, cada paso es una plegaria, con algo de dolor en esa zona. Pero a decir verdad me sentí mejor cuando estaba jugando, en algunas idas y venidas, y no me afectó para el resto del partido”, concluyó.

“No creo que nadie esté al cien por cien a esta altura del año. Es parte del juego”, dijo Allen. “Ha sido un año largo, debes lidiar con eso. Lo que a nosotros nos duele, estoy seguro que a los muchachos del Heat también; todo el mundo tiene dolores. Utilizas los días de descanso para mejorar tu cuerpo”.