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El Real Madrid, con un Cristiano Ronaldo que marcó cuatro tantos, se paseó en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla y con su victoria 6-2 impidió que hoy el FC Barcelona tenga la oportunidad de proclamarse campeón de la Liga en el partido que  tendrá con el Espanyol en el Camp Nou.

La formación madridista, después de la decepción que supuso la eliminación en las semifinales de la Liga de Campeones de Europa a manos de los azulgranas y de que virtualmente haya acabado la temporada al tener muy escasas opciones de ser campeón de Liga, tiró de profesionalidad y calidad para llevarse el partido.

El Real Madrid, sin el defensa portugués Ricardo Carvalho y el delantero argentino Ángel Di María, ambos sancionados, y sin el centrocampista alemán Sami Khedira, como bajas más significativas, pero con el brasileño Kaká, los portugueses Pepe y Cristiano Ronaldo o el francés Karim Benzema en el terreno, no tuvo ningún problema para controlar el juego en todas sus facetas.

Benzema ya avisó de que su equipo no venía a pasearse y creó los primeros peligros ante el meta Javi Varas, lo que fue el preludio del 1-0, logrado por Sergio Ramos de cabeza a la salida de uno de los numerosos córneres que el conjunto madridista botaba.

Así sólo había que esperar que fueran llegando los goles del Real Madrid y rebasada la media hora Cristiano Ronaldo logró el segundo, minutos después de que estrellara un balón en el larguero. Y antes del descanso logró el 3-0 por medio de Kaká.

En la segunda parte, los locales descontaron a través de Negredo.

Un fallo del propio delantero vallecano en defensa propició que Ronaldo marcara 4-1 y que poco después el delantero portugués lograra el tercero y el cuarto de su cuenta personal ante un Sevilla otra vez con el norte perdido y que sólo pudo maquillar la goleada con un nuevo tanto de Negredo.