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Enviado Especial/ END

Aún con la poca experiencia que tengo de andar cubriendo peleas y mi asombro al ver el sufrimiento que han pasado peleadores como Rosendo Álvarez, Ricardo Mayorga, Luis Pérez, José Alfaro y Román ‘Chocolate’ González, esta vez, con Juan Palacios, he sido testigo de algo sencillamente increíble.

Estoy de acuerdo que el proceso de bajar de peso para cada boxeador es triste: pierden el ánimo, no quiere hablar mucho, desean pasar acostados, entrenar se vuelve una pesadilla y se limitan en tomar agua, no digamos comida.

A Juan lo he visto comer espagueti, frutas, pescado y beber líquido sin problemas, de hecho, consume alimentación de la marca herbalife y unas barras energéticas que lo mantienen sonriente, activo, eléctrico para ser más claros.

Ayer, después de un entrenamiento que consistió en 10 minutos de cuerda, 20 de sombra, 6 de saco, 6 de pera y 6 de mascota, se fue a duchar y cuando se subió a la báscula (no oficial) del gimnasio Sport Center, marcó 48 kilos que son 105.6 libras.

“Yo he dicho que vine bien preparado, que viaje a México a traer este título y espero que confíen que no fallaré a mi pueblo”, dijo Juan después de bajarse de la báscula.

La ceremonia del pesaje es mañana, pero el retador a la corona de Gutiérrez ya tiene noqueado a su principal enemigo: el peso.

La agenda para hoy será la conferencia en la Presidencia Municipal de San Martín Texmelucan a la 12 del mediodía, corrin por la mañana, entrenar con menos intensidad por la tarde y quedar listo para el pesaje a las 11:00 a.m.